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Desarrollo de antibióticos veterinarios de patente.
Un fin ético, sustentado en ciencia, y regulado por leyes

  • Febrero 05, 2020
  • 1,723
Raúl Aguila MVZ, EPAP | CDMX, México

ÉTICA, CIENCIA Y AUTORIZACIONES OFICIALES.
Por protocolo internacional, lo cual incluye los rigurosos controles científicos de la EMA (European Medicines Agency = Agencia Europea de Medicamentos) y de la FDA (Food and Drug Administration, USA = Administración de Alimentos y Medicamentos), la autorización del uso de medicamentos veterinarios se consigue después de que la investigación y desarrollo demuestran cumplir con las tres grandes áreas de conocimiento del fármaco que, se anotan en el siguiente cuadro.


Hoy en día, estos tres requerimientos nos pueden parecer bastante lógicos, pero no siempre fue así; desde inicios y hasta la década de los sesenta del siglo XX, se conocieron trágicas historias de intoxicaciones mortales e ineficacia de fármacos; esto fue obligando a implementar los exhaustivos controles que hoy se tienen y, cuyo fin último es proteger la salud pública y animal, es decir un fin ético, sustentado en ciencia y regulado por leyes.

 

A continuación, una descripción concreta de cada uno de los tres elementos de la investigación y desarrollo de un antibiótico (AB) de uso veterinario (con énfasis en producción animal intensiva y de grandes poblaciones como cerdos y aves).

 

I) CALIDAD (caracterización).

  • Son pruebas de laboratorio para garantizar el contenido y estabilidad del principio activo y del producto comercial. Muchos antibióticos genéricos no pueden cubrir cabalmente este punto porque se requiere tecnología de punta y riguroso control de calidad, incluso en los vehículos y presentación física (polvo granular, blindaje, etcétera).


II) INOCUIDAD. 

  • Se debe demostrar científicamente que, el producto no causa daño en ningún ámbito:

            1) Consumo por el humano de productos animales (carne, vísceras, huevo, leche).
            2) Manipulación por el humano.
            3) Consumo por los animales.
            4) Ambiente.
 

  • Demostrar la inocuidad del antibiótico requiere de pruebas de toxicidad, y de residuos.
     
  • Se hacen pruebas de diversos tipos de toxicidad en animales de laboratorio (ratones, ratas, cuyes), cultivos celulares, cultivos bacterianos.
     
  • La lista de tipo de pruebas es larga: toxicidad aguda, toxicidad subcrónica, toxicidad crónica; falla reproductiva (infertilidad, aborto) hasta en dos generaciones; teratogénesis, mutación, cáncer, y otros posibles efectos. Además, ecotoxicidad (eliminación del antibiótico por excretas hacia el ambiente de la granja y a través de cuerpos de agua); así como, posibles irritaciones y alergias en: piel, ojos y mucosas de conejos (pensando en evitar riesgos al personal que manipule los antibióticos vía premezclas alimenticias y polvos solubles para agua de bebida).
     
  • Toda esta investigación es transpolable, tanto al humano, como a los animales en producción (especie blanco: cerdos, aves, rumiantes, etcétera).
     
  • Cuando el antibiótico ha demostrado inocuidad en animales de laboratorio, se procede con la realización de pruebas de tolerancia del producto en las especies blanco (cerdos, aves, etcétera), no a niveles tóxicos, pero sí al doble de la dosis terapéutica previamente establecida y, al doble del tiempo de tratamiento; además, se miden los residuos del principio activo en los tejidos de dichos animales.
     
  • Con los resultados de toxicidad y residuos se dictamina:

1) La inocuidad del antibiótico.
2) El periodo de retiro presacrificio posterior al consumo del antibiótico.
 

  • En el siguiente cuadro se anotan algunos de los posibles daños que pudieran presentarse en individuos por el uso de fármacos; sin embargo, las estrictas pruebas de inocuidad que deben presentarse para la autorización de uso y comercialización de un fármaco, descartan estas reacciones en poblaciones de animales.


  • Por otro lado, debe tenerse en cuenta que, las interacciones entre medicamentos pueden causar problemas. La farmacovigilancia está al tanto de interacciones medicamentosas, benéficas o perjudiciales (Sumano H., Ocampo L., Gutiérrez L., Farmacología Veterinaria 4ª Edición, 2015, pág. 197). 
     

III) EFICACIA.

  • Para antibióticos, dependiendo de la especie, enfermedad, e incluso etapa productiva, se busca:

            1) La dosis óptima (mg de principio activo / kg de peso corporal) y…
            2) La duración del tratamiento, que curen y prevengan la enfermedad.
 

  • Las pruebas preclínicas incluyen los estudios de farmacodinámica (como actúa el fármaco) y farmacocinética (como se desplaza el fármaco en el organismo). En el caso de los AB se hacen pruebas de Concentración Mínima Inhibitoria (CMI) para conocer la dosis que inactiva bacterias in vitro.
     
  • Las pruebas clínicas son de dos tipos:

1) Controladas. A animales sanos, se les inocula la bacteria para reproducir la enfermedad, se deja un grupo control de sanos (sin inocular) y, se aplica el tratamiento a los animales enfermos con diferentes dosis del antibiótico (cuadro siguiente).

2) De campo, sin control negativo (no hay sanos, sólo enfermos sin antibiótico de la prueba, y el tratamiento de animales enfermos con el antibiótico en prueba (la dosis ya determinada).

  • En el cuadro se observa que:
    • El grupo 1 de animales (“Control doble negativo”) es el testigo de animales sanos porque, no son desafiados con la bacteria (deben estar aislados para no enfermar).

    • El grupo 2 (Control mixto), sí es desafiado con la bacteria, pero no recibe tratamiento con el antibiótico; por tanto, se espera que estos animales muestren los signos clínicos y lesiones característicos de la enfermedad, incluso mortalidad o descarte, pero además, al enfermar, serán testigos de que sí fue posible reproducir la enfermedad en condiciones controladas (unidad experimental). Por cierto, reproducir la enfermedad, en condiciones controladas, es toda una ciencia y, este hecho, por sí sólo, es todo un logro.

    • Los grupos 3, 4 y 5 son tratamientos (dobles positivos = sí enfermedad y sí antibiótico), tienen diferentes niveles de dosis que se aplican a animales desafiados con la bacteria y, que enfermarán, pero, se está buscando la dosis que los cure, o bien, que prevenga la enfermedad (esto último depende del protocolo de la prueba, es decir, el momento de aplicación del antibiótico, por ejemplo, cuando el 5% de los animales ya está presentando signos clínicos de la enfermedad inoculada).
       

EPÍLOGO.

  • La investigación científica junto con las autorizaciones legales de los antibióticos originales, en promedio, se lleva unos 10 años porque, son numerosas y rigurosas las pruebas que se deben superar.
     
  • Por otro lado, la autorización por parte de la EMA y la FDA son garantía de los tres elementos planteados aquí: Calidad, Inocuidad, Eficacia; para elegir y prescribir antibióticos con profesionalismo, siempre hay que tomar en cuenta estos tres elementos pues, son sinónimo de garantía.

 

COMENTARIOS

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Antonio Méndez Lugo | Jalisco, México
05 de Feb, 2020 08:28:21 am

¿Y en Mexico se llevan a cabo todas estas pruebas tanto en medicina humana como veterinarias o habrá corrupción en los trámites, o si se tiene la tecnología de cy se lleva a cabo cómo lo describe el Dr. Águila?

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Raúl Ricardo Aguila | Querétaro, México
10 de Feb, 2020 09:09:29 am

Antonio Méndez, le aclaro sobre su comentario:

1) El título del artículo acota a antibióticos veterinarios y de patente.

2) Que yo sepa, en México no se investigan y desarrollan principios activos de antibióticos veterinarios, y por tanto no se desarrollan patentes mundiales, estamos hablando pues, de antibióticos investigados y desarrollados por laboratorios trasnacionales de alto prestigio y a nivel mundial. Como lo señalo en el artículo, estos productos deben pasar por estrictos y exhaustivos controles de agencias: en Europa la EMA y en EE.UU.A. la FDA.

3) En México, SENASICA-SADER, requiere los mismos estudios que cito en el artículo (Garantía de calidad, inocuidad, Eficacia, en todo el mundo se requieren estos protocolos científicos-legales internacionales). Un expediente de investigación y desarrollo que contiene esta información tiene en promedio unas 200 páginas, e incluye los sellos y firmas de laboratorios de tercería; todo esto lo requiere y revisa SADER y, si se cumplen las especificaciones totalmente, se procede con el registro en México (además de una gran cantidad de documentos legales de importación).

4) En México existe la tecnología de primer mundo para análisis de principios activos (Cromatografía HPLC). Entonces, en México se puede corroborar la concentración de los principios activos.

5) Su sospecha habría que probarla y no generalizarla.

Atte: Raúl Aguila.

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jorge rubio | Jalisco, México
05 de Feb, 2020 11:49:43 am

En méxico es simplemente un trámite burocrático. solo se hacen combinaciones de moléculas abusando del concepto de sinergia o potencializacion de los fármacos, los cuales ya han sido avalados por años.

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Raúl Ricardo Aguila | Querétaro, México
10 de Feb, 2020 09:31:43 am

Jorge Rubio. Con gusto te comento: Las combinaciones de moléculas de antibióticos son otro asunto. Se crean nuevos productos con base en otros que tienen registro; sin embargo, en la legislación actual de SADER (3 años a la fecha): una nueva marca de combinación de antibióticos tiene que demostrar todas las pruebas de calidad, inocuidad y eficacia, como si fuera la primera vez que se crea dicha combinación, aunque ya exista otra combinación idéntica que ya está aprobada. En cualquier campo, los trámites burocráticos son enfadosos y muchas veces intransigentes, pero la legislación en medicamentos es necesaria.

Atte: Raúl Aguila.

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