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Peste Porcina Africana: lo que ha cambiado hasta ahora, una actualización de la situación mundial

 

Leandro Hackenhaar: Líder Técnico Global de Cargill Cerdos de Cargill Animal Nutrition


En la porcicultura, el poder destructivo de la Peste Porcina Africana (PPA) sólo es "superado" por su poder transformador.


Al comienzo de la nueva ola de PPA, que comenzó en 2007 en Europa del Este, los daños y cambios se restringieron a los países afectados. El impacto en la industria porcina mundial fue muy leve. Sin embargo, cuando llegó a China en 2018 y se extendió rápidamente por Asia-Pacífico, alrededor de una cuarta parte del hato mundial tuvo que eliminarse o murió por la acción del virus. Esta vez, los efectos traspasaron fronteras y continentes, no sólo afectando la actividad porcina, se siguen observando impactos significativos en la producción agropecuaria y, consecuentemente, en la economía mundial. 


Precios y Rentabilidad de la Porcicultura


Las pérdidas no fueron sólo para los productores cuyos hatos cayeron víctimas de la enfermedad o fueron sacrificados para contener la propagación del virus. Aunque la compensación es común en muchos países, no todos los productores se benefician y menos se cubren todas las pérdidas.


Como los precios inicialmente se redujeron drásticamente, toda la industria se afectó.  Sin embargo, tanto las causas como los impactos y, sobre todo, las consecuencias futuras fueron muy diferentes en cada país. Algunos países tuvieron precios bajos por exportaciones canceladas, y otros por una reducción del consumo interno, provocada por la falta de información de la población. Sin embargo, lo que más impactó a los precios fue el gran volumen de carne que llegó al mercado, ya que en muchos países los productores vendían sus hatos infectados para su sacrificio en un corto período de tiempo.


Por otro lado, la gran oferta que generó la reducción de hatos, en poco tiempo, provocó una escasez de carne, lo que hizo que el resto de productores que permanecieron activos disfrutaran de muy buenos precios, tanto en los países afectados como en los aptos para exportación. En China y Vietnam, los productores gozaron de periodos con rentabilidad muy por encima del 100%. Según un amigo chino: “Producir cerdos era mejor que vender 'drogas', la ganancia era equivalente y no había riesgo de ir a la cárcel”.


Históricamente, el mercado porcino chino ha sido muy volátil, independientemente de la PPA. Varios ciclos de aumento o reducción de la oferta/demanda, por diferentes razones, generan períodos de ganancias y pérdidas importantes. De hecho, no difiere mucho de lo que ocurre con el mercado porcino en todo el mundo.


El país venía de un período de malos precios y rentabilidad desde principios de 2018, con cierta recuperación a mediados de año cuando llegó la “bomba” de la PPA. Pero la ola de malos precios duró poco, ya que pronto hubo escasez de carne. Los precios y la rentabilidad subieron drásticamente, hasta que a partir de enero de este año (2021) los precios comenzaron a caer, llegando en julio a mostrar pérdidas.


Esto muy probablemente porque el mercado ya está sintiendo el aumento de oferta promovido por nuevas inversiones, y el hecho de que los productores ya buscan adelantar sus ventas para reducir el número de animales pesados, convenientes en períodos de buenos precios, pero que destruyen márgenes en períodos bajos.


Sólo para darles una idea, con base en datos de la consultora Boyar (figura siguiente), en septiembre de 2019 (R$1,00 = RMB 1,74) el precio del cerdo vivo en China equivalía a R$21,00/kg, con una ganancia de R$1.700,00 por animal. Ahora en julio de 2021 (R$1,00 = RMB 1,25) el precio del cerdo cayó al equivalente de R$11,20/kg, lo que representa una pérdida de R$420,00 por cerdo.


Sin embargo, es importante tener cuidado porque la simple conversión por el cambio puede no dar una idea real de valores. Los precios de los granos en China son mucho más altos que en Brasil y los precios relativos de todos los demás rubros sufren “distorsiones” (21 de julio: Pasta de soya CHN R$3,00/ kg, BRA 2,50; maíz CHN R$2,50, BRA 1,70).


En China la fuerte caída de los precios se debe a la entrada o simplemente a la perspectiva de entrada en el mercado de los animales producidos en las nuevas granjas. Ya se han reportado aplazamientos y cancelaciones de envíos de carne a China en los 3 principales centros de exportación: España, Estados Unidos y Brasil.


Esta situación, por ende, ha presionado los precios a nivel mundial. No hay duda de que los precios volverán a equilibrarse en China y dentro de un marco de rentabilidad razonable. El gobierno chino ya hizo oficial que la situación se estabilizará y que los productores no deberían revisar sus inversiones. Pero, como es bien sabido, estos procesos de ajuste no siempre son fáciles y  controlables.




Cabe recordar que en los últimos dos años no se han podido separar los efectos directos e indirectos de la pandemia que afectó al ser humano y la pandemia que sólo afecta a los cerdos. Las grandes variaciones de precios se debieron a interacciones entre estas dos plagas. Por ejemplo, en Brasil, la reducción de la demanda interna fue compensada por un aumento de las exportaciones, lo que ayudó a contener los precios y la rentabilidad. En países como Estados Unidos y Alemania, las plantas de procesamiento se cerraron debido a la alta incidencia de empleados con Covid 19, generando enormes pérdidas para la industria.


Consolidación y Modernización


Hubo una drástica reducción de pequeños productores, que en China y Vietnam, atraídos por la excelente rentabilidad, intentaron repetidamente volver a la actividad, pero sin las debidas medidas de bioseguridad, fueron sacados de inmediato de la actividad por el virus.


Por otro lado, los productores restantes tenían incentivos financieros espectaculares para expandir la producción. No hay reportes de ayuda directa de los gobiernos, pero colaboran indirectamente, por ejemplo, agilizando licencias ambientales y creando infraestructura para inversiones.


Tampoco hay noticias de que gobiernos, como el chino y vietnamita, hayan intentado "controlar" los precios de forma heterodoxa, como con la fijación de precios, etc. Utilizaron reservas regulatorias y aumentaron las importaciones, pero como nada de esto sería suficiente para cubrir sus déficits de carne de cerdo, aparentemente permiten que funcionen las leyes del mercado.


Los altos beneficios darían lugar a grandes inversiones privadas. En la práctica, ¡la ley del mercado funcionó! La respuesta, especialmente de China, a este estímulo capitalista fue fantástica. A menos de 3 años del primer brote, ya hay indicios de que el país ha recuperado su capacidad productiva perdida. A veces tengo la impresión de que el estímulo puede haber sido excesivo y las nuevas inversiones pueden superar la demanda ...


El gobierno chino viene impulsando un cambio en el perfil de la producción porcina en el país desde hace mucho tiempo. Lo que trae mayores dificultades para los pequeños productores, especialmente los cercanos a zonas urbanas, y fomentando nuevos emprendimientos. Incluso antes de la PPA, una importante empresa china de producción de lechones en edificios de 13 pisos se había hecho mundialmente famosa.


Este modelo fue ampliamente utilizado en post pandemias. La Muyuan Meat and Food Industry, que según Successful Farming Magazine construyó un complejo de 21 edificios con dos torres de seis pisos cada uno, es icónico. Cada torre con capacidad para 2.500 hembras, para un total de 105.000 vientres. Se espera una producción anual de 2,1 millones de animales, que serán sacrificados y procesados en el complejo. Habrá 5.000 empleados alojados en dormitorios también dentro del complejo. También se están empleando la automatización y tecnología de punta. Por supuesto, ¡la bioseguridad primero! (enlace al artículo con fotos disponibles al final del texto).


Más recientemente, se anunció una granja en un edificio de 26 pisos en la provincia de Hubei..., pero con la capacidad de producir “apenas” 1,2 millones de animales al año ...


De esta manera, el proceso de modernización de la porcicultura en China se aceleró a una velocidad asombrosa. Todas las consecuencias de estos cambios aún no están claras, pero la reducción en el número de pequeños productores ha sido drástica, mientras que la consolidación es asombrosa.


Tomando como ejemplo la encuesta de la empresa Genesus, entre 2019 y 2020 a nivel mundial el número de cerdas pertenecientes a empresas con más de 100.000 hembras aumentó en casi 5 millones, alcanzando un total de 16,5 millones de vientres. De las 40 empresas de la lista, 15 son chinas, que representaron el 80% del crecimiento (4 millones). Muyuan, ya mencionada por sus nuevas inversiones, es la mayor del mundo, pasando de un año a otro de un total de 1,3 millones a 2,6 millones de vientres.


Este modelo de granjas gigantes tampoco está completamente probado y validado. Existen grandes dudas sobre temas sanitarios, que van mucho más allá de la PPA.  Como son cuestiones sencillas como la diarrea provocada por Escherichia coli, Streptococcus, Mycoplasma, ... considerando que en China también están presentes los virus de PED (Diarrea Epidémica Porcina) y PRRS (Síndrome Respiratorio y Reproductivo Porcino). ¿Qué pasa con la generación de residuos, el mantenimiento del edificio, etc.?  Sólo el tiempo dirá cuán sostenible será este nuevo modelo.


Demanda y precios internacionales de granos


Al mismo tiempo que cambió el tamaño de las granjas, también cambió el tipo de alimentación de los animales. No conozco las “cifras oficiales”, pero sé que los animales de los “pequeños agricultores” suelen ser alimentados con todo tipo de alimentos disponibles, además del alimento para animales. En las nuevas granjas industriales, los ingredientes tradicionales como el maíz, el trigo y la pasta de soya se utilizan en proporciones mucho mayores. Esto puede explicar el aumento significativo de las importaciones de maíz y soya de China, especialmente después de la PPA.

 


Importaciones Anuales de Maíz por parte de China (millones de toneladas)


El peso de sacrificio, que era de alrededor de 115kg (ver Figura) antes de la PPA, aumentó a alrededor de 135kg. Sin embargo, hay informes de que algunos productores llevaron a sus animales hasta los 180kg. Dado que la conversión del alimento empeora significativamente con el aumento de peso, se necesitó mucho más alimento para producir la misma cantidad de carne. Lo que también contribuyó al aumento en la demanda de granos.




El gobierno chino también busca fomentar el uso de ingredientes alternativos disponibles en el país, como semilla de algodón y subproductos de arroz. Esto, sumado a la reducción del peso de sacrificio que ya está sucediendo, debería generar una reducción de la presión por ingredientes importados. Es probable que la demanda disminuya, pero no será menor que en el período anterior a la PPA.


Hábitos Alimenticios


Aunque el consumo de carne de cerdo es parte integral de la cultura china, así como de Vietnam, la escasez y los precios han alentado la migración hacia otras opciones. La carne que más ocupó ese espacio fue el pollo (con un aumento sustancial de la producción local), aunque también aumentó el consumo de carne de res (básicamente con apoyo en las importaciones)




En pláticas con colegas chinos, plantean dudas sobre una posible recuperación de los niveles de consumo. Algunas pérdidas pueden ser irreversibles. Ciertos hábitos alimenticios adquiridos involuntariamente tienden a establecerse. No sólo en lo que respecta al consumo de proteínas animales alternativas (pollo, pescado, etc.), sino también en una reducción general del consumo de carne. Esta tendencia no está directamente relacionada con la PPA, aunque se ha observado en muchos países, especialmente entre la población urbana joven. Sin embargo, esto debería representar un “paso” en la curva de crecimiento del consumo proporcionado por el aumento del ingreso. A mediano y largo plazo, se espera que continúe la tendencia al alza en el consumo de proteína animal en la mayor parte de Asia.


Conocimiento y control de la PPA


Aunque se conoce desde hace más de un siglo y ya se han observado brotes en todo el mundo, la PPA nunca había alcanzado tal proporción. Esto generó inversiones en investigación y adaptaciones para la “convivencia” con el virus.


A continuación se presentan algunos puntos sobre la PPA, algunos de los cuales ya son ampliamente conocidos. No obstante, el objetivo principal es fundamentar la discusión entre las diferencias entre brotes pasados y los actuales. Advertir sobre riesgos, dificultades de control y presentar algunas perspectivas. Desafortunadamente, no todas optimistas.


Signos clínicos


Según la OIE (Organización Mundial de Salud Animal) las formas agudas de PPA se caracterizan por fiebre alta, depresión, anorexia y pérdida de apetito, sangrado cutáneo (enrojecimiento de la piel en los oídos, abdomen y piernas), aborto, cianosis, vómitos. , diarrea y muerte en 6-13 días (o hasta 20 días). Las tasas de mortalidad pueden alcanzar el 100%.


Las formas subagudas y crónicas son causadas por virus moderadamente o menos virulentos, que producen signos clínicos menos intensos y que pueden manifestarse por períodos mucho más prolongados. Las tasas de mortalidad son más bajas, aunque pueden variar entre el 30 y el 70%. Los síntomas de una enfermedad crónica incluyen pérdida de peso, fiebre intermitente, signos respiratorios, úlceras cutáneas crónicas y artritis.


Historia


El virus que causa la PPA se origina en África, estando presente de forma natural en animales que pertenecen a la familia Suidae, pero a diferencia de los cerdos domésticos y jabalíes que son de la especie Sus Scrofa, estos animales son especies del género Phacochoerus y Potamochoerus. No muestran signos de la enfermedad y junto con las garrapatas del género Ornithodoros, que actúan como transmisores, hacen que el virus de la PPA sea endémico en África subsahariana.


Utilizando información de Wikipedia, la enfermedad se describió por primera vez después de que los colonos europeos llevaron cerdos domésticos a áreas endémicas de PPA. Se reconoció retrospectivamente que el primer brote ocurrió en 1907, después de que la PPA fuera descrita por primera vez en 1921 en Kenia. La enfermedad permaneció restringida a África hasta 1957, cuando se notificó en Portugal. La enfermedad se estableció en la Península Ibérica y se produjeron brotes esporádicos en Francia, Bélgica y otros países europeos durante la década de 1980. Tanto España como Portugal consiguieron erradicar la enfermedad a mediados de los noventa.


En este mismo periodo, el virus cruzó el Atlántico y llegó a algunos países del Caribe, como República Dominicana y Cuba. Llegando en 1978 también a Brasil. La evidencia es que el primer brote fue causado por sobras de carne contaminada, servida en un vuelo desde España, que se suministró a animales criados en traspatio en una región cercana al aeropuerto de Galeão en Río de Janeiro. La fuerte acción de las autoridades para controlar la enfermedad, junto con la densidad relativamente baja de cerdos en la región, contribuyó a que el país volviera a ser reconocido como libre de PPA en 1984, habiéndose reportado el último el 15 de noviembre de 1981 (Tokarnia et al., 2004).


Si bien las pérdidas directas (animales enfermos o eliminados) fueron pequeñas, las pérdidas para el sector fueron considerables, esto porque la PPA impuso un freno al rápido crecimiento y profesionalización que la industria porcina brasileña venía experimentando desde hacía un tiempo. Aunque siempre se dejó claro que la enfermedad no afectaba a los seres humanos, esto acabó por reforzar la ya dañada imagen del “puerco”. Las exportaciones, que estaban dando sus primeros pasos, fueron interrumpidas, probablemente con pérdidas en las conquistas de mercado afectadas hasta hoy.


Aproximadamente 30 años después de su erradicación en territorio europeo, el virus fue identificado en junio de 2007 en Georgia, un país ubicado en el Cáucaso entre Rusia y Turquía.  El análisis de secuencia del genotipo del virus encontrado en la región, que llegó a conocerse como “Georgia aislado 2007”, está estrechamente relacionado con los aislados que circulan en Mozambique, Madagascar y Zambia. Una posibilidad de que la enfermedad se propague a Georgia es que los cerdos fueron alimentados con carne contaminada con el virus de PPA traída en barcos (Rowlands et al., 2008).


Desde este enfoque, el virus “Georgia 2007” continúa propagándose por todo el mundo. Según la Organización Mundial de Salud Animal (OIE), en 2008 ya estaba en Rusia, avanzando de forma continua hacia el este, llegando a los países vecinos, uno tras otro .... Como ejemplos, Ucrania (2012), Polonia (2014) y finalmente Alemania (2021). Sin embargo, la enfermedad también llegó a Bélgica de forma aislada en 2018.  Según los expertos, es sólo cuestión de tiempo antes de que toda Europa se vea afectada por la PPA.


Aunque Europa y Asia son geográficamente el mismo continente, el primer foco en la región de Asia Pacífico fue la región de Shenyang, que se encuentra al noroeste de Beijing y muy lejos de la frontera rusa.  El caso se hizo oficial el 2 de agosto de 2018. Curiosamente, la Copa Mundial de la FIFA en Rusia tuvo lugar entre el 14 de junio y el 15 de julio del mismo año. Por este motivo, se especula que el virus pudo haber “llegado en la maleta de algún aficionado”.


A partir de este enfoque, el virus se propagó por China y otros países de la región. Además en 2019 llegó a Vietnam, Filipinas y Corea del Sur, en la India se informó en 2020. El siguiente mapa publicado por la OIE muestra los países con brotes confirmados de PPA hasta mediados de 2020.




Transmisión


Los jabalíes se consideran los principales villanos en la propagación del virus, especialmente en Europa, No porque sean más resistentes que las razas comerciales y, por tanto, sobrevivirían transmitiendo el virus, sino porque el virus es extremadamente resistente en los cuerpos de los animales muertos, que se convierten en una importante fuente de diseminación.


Aunque es originaria de Europa y está muy extendida por todo el continente, la población de jabalíes ha aumentado considerablemente y se ha extendido a regiones donde antes no se encontraban. Esto se debe a muchos factores, incluido el alimento de invierno complementario proporcionado por los cazadores y los inviernos menos rigurosos observados en las últimas décadas. Además, por supuesto, de la ausencia de depredadores naturales.


Las cercas electrificadas, los repelentes y la caza (prácticamente ilimitada) no fueron suficientes para contener la propagación de la infección por jabalíes en nuevas áreas. Posteriormente, los animales de granja se infectan. El ejemplo más contundente de esto es Alemania, que ha construido vallas a lo largo de la frontera con Polonia, pero no ha logrado evitar que la enfermedad cruce la frontera. Ya que los brotes encontrados están muy cerca de la frontera, la explicación más probable es que el virus llegó de jabalíes que de alguna manera llegaron al otro lado.


En el este de Alemania, prevalecen las granjas más grandes, tecnificadas y con bioseguridad. Son las granjas más pequeñas con producciones alternativas (algunas orgánicas) las que se están viendo afectadas.


Los expertos coinciden en que los jabalíes son los principales depositarios del virus y, dado que su control es muy difícil, representan el mayor obstáculo para erradicar la PPA en Europa. Por otro lado, no son los  jabalíes los responsables de la rápida propagación, ya que el virus se propagaría naturalmente durante unas pocas decenas de kilómetros al año. De esta forma, no atravesaría el continente con tanta rapidez y, mucho menos, llegaría a Bélgica, China y los países insulares del Pacífico.




De hecho, el gran villano es el ser humano que, por desconocimiento o simple falta de respeto a los cuidados a la salud, porta la enfermedad, principalmente en los alimentos, que acaba llegando a los cerdos salvajes o a producciones porcícolas de baja tecnificación. En la carne cruda, el virus sobrevive durante más de un año.


Al hablar con porcicultores en Alemania con granjas cercanas a las regiones afectadas por la PPA, informan de una gran preocupación porque, según ellos, la gente hace agujeros en las cercas instaladas para contener a los animales potencialmente infectados porque quieren evitar su caza furtiva o, por razones ideológicas, con el objetivo de "luchar" contra la producción comercial de cerdos. 


La transmisión del virus también puede ocurrir de otras formas, como a través de granos cosechados en regiones con jabalíes contaminados. Por otro lado, aunque los riesgos de transmisión de PPA en alimentos procesados y especialmente en aditivos son muy bajos, la FEFANA (Asociación Europea de Empresas de Nutrición Animal) preparó un estudio detallado definiendo reglas para prevenir la propagación de la PPA por ingredientes del alimento. Garantizando así la tranquilidad de los porcicultores, al menos en relación con estos ingredientes.


El control del jabalí (que ahora está presente en todo el mundo), el control de granjas de baja tecnología (generalmente con poca bioseguridad) y el cumplimiento de las normas internacionales de bioseguridad estipuladas por la OIE, son claves para reducir los efectos de la PPA en áreas contaminadas y evitar su diseminación, pero en la actualidad y en la mayoría de los países todas estas acciones parecen bastante difíciles de llevar a la práctica.


El mundo globalizado implica un gran movimiento de carga y personas. Sin lugar a dudas, las restricciones de viaje relacionadas con el control de la COVID 19 pueden haber ayudado a contener la propagación de la PPA o al menos reducir su avance momentáneamente.


Pero con la forma en que se propaga la enfermedad, la dificultad de crear conciencia y controles efectivos entre los viajeros, la pregunta no sería si la PPA llegará a otros continentes, sino ¿cuándo?


Anexo: Como ya todos saben, el párrafo anterior está desactualizado, porque lamentablemente el 28 de julio de 2021, pocos días después de redactado este texto, se verificó oficialmente la PPA en República Dominicana, en consecuencia, aún no en el área continental, pero todavía sólo en una de las islas del Caribe. Esto genera esperanzas de contención, pero el virus se acercó de forma amenazadora.


Además, en todas las Américas, los jabalíes y los cerdos salvajes se han convertido en plagas, con poblaciones diseminadas por todo el continente. Así, una vez instalada la PPA, es difícil imaginar que sea posible su erradicación. Al igual que en Rusia, es probable que se vuelva endémica, por lo que los productores locales tendrán que vivir con los riesgos y las probables pérdidas de tener el virus en la puerta de su casa, así como con todas las restricciones al comercio internacional.


Por otro lado, ¡siempre hay esperanza!


Lo mejor de todo sería creer que las medidas de contención son efectivas y el virus no llegara a nuevos países o continentes. Pero tomando como ejemplo el caso de Alemania, que no logró evitar que el virus ingresara, incluso con sus vallas y programas, en América Latina, donde la mayoría de los países tienen enormes fronteras terrestres y/o bosques, así como un importante movimiento de personas y poco control, si el virus ingresa a un país, es muy probable que se propague con bastante facilidad por toda la región. Por lo tanto, para que sean efectivas a largo plazo, las acciones deben ser continentales.

 



Erradicación


La erradicación es posible, tenemos ejemplos del pasado en Europa e incluso en Brasil. Pero como se describió anteriormente, las condiciones actuales hacen que la erradicación sea más difícil, pero no imposible. Recientemente, la República Checa y Bélgica expulsaron a la PPA de sus fronteras. Corea del Sur también ha sido un excelente ejemplo de lucha contra el virus.


En el caso de Bélgica, luego de acciones eficientes para aislar los focos (vallas y control de circulación) y fuerte eliminación del jabalí, que incluso contó con la ayuda del ejército, en octubre de 2020 obtuvo el reconocimiento oficial por parte de la OIE como país libre de la enfermedad, han pasado exactamente 2 años desde la notificación del primer caso.


Compartimentalización


La compartimentalización, que consiste en dividir el país en áreas con diferente estatus en relación a la enfermedad, puede ayudar a disminuir las consecuencias de la entrada del virus en un país (se puede encontrar más información en el sitio web de la OIE). Esto se debe a que aísla áreas de riesgo y permite que otras regiones sigan con mayor libertad para la comercialización y la producción.


Buenos ejemplos son los casos de Peste Porcina Clásica y Fiebre Aftosa en Brasil, que permiten que los estados libres de enfermedad sin vacunación lleguen a un número mucho mayor de mercados. Sin embargo, para la PPA, la compartimentalización aún no se acepta en todo el mundo (en relación con las importaciones de carne de cerdo).


Una vez más tomando el ejemplo de Alemania, gran productor y exportador, la compartimentalización permitió al país seguir enviando carne producida en regiones libres a otros países de la Comunidad Europea y algunos otros países, como Vietnam. Sin embargo, sus dos principales clientes fuera de la Comunidad Europea, China y Japón, hasta ahora no han aceptado la devolución de importaciones. En la práctica, hubo una reubicación territorial de la carne dentro de Europa. España, en particular, ocupó el lugar de Alemania en las exportaciones a China. Esta reubicación interna en la Unión Europea evitó un colapso, pero no evitó caídas de precios en el norte de Europa, la región más influenciada por Alemania.


Vacunas


Como en el caso reciente de Coronavirus/COVID 19, el aislamiento ayuda a contener, pero no evita la propagación del virus y sus consecuencias en las regiones/granjas infectadas, la solución es la vacuna. A diferencia de la COVID, que es una enfermedad nueva, el virus de la PPA se conoce desde la década de 1950, pero aún no se ha desarrollado una vacuna. En la práctica, nunca se puso mucho esfuerzo en este desarrollo, ya que además de ser un virus “difícil”, en las últimas décadas permaneció restringido al continente africano, con poco impacto en la producción/economía mundial.


Sin embargo, todo cambió después de los brotes que comenzaron en 2007 y los enormes daños que causaron, especialmente en China y Vietnam. A pesar de varios anuncios optimistas sobre algunos avances en su desarrollo, todavía es difícil predecir cuándo estará disponible comercialmente una vacuna eficaz. 


Por otro lado, dentro de este proceso de desarrollo, el uso de vacunas experimentales ilegales creó una variante de la PPA. Ésta es mucho menos letal, pero se propaga más rápido hasta el punto de cambiar las estrategias de contención de la enfermedad en China. Afortunadamente, todavía no hay informes de esta variante fuera del territorio chino.


Control Selectivo: método de la "Extracción de Dientes"


En China, debido a la alta concentración de animales, prácticamente la mitad del hato mundial, y al hecho de que la gran mayoría de la producción, en ese momento, aún estaba poco tecnificada, la propagación del virus, además de rápida, alcanzó un número absurdo de animales. Las cifras difieren entre fuentes, pero con base en datos de la agencia independiente Boyar, comparando 2018 y las cifras más bajas reportadas a lo largo de 2020, el hato total chino de cerdos llegó a caer un 52% y el número de cerdas un 33%, lo que significó 14 millones de hembras menos. Esto representa aproximadamente siete veces Brasil, que tienen alrededor de 2 millones de vientres.


La gran mayoría de los casos de PPA no se notificaron y el número de animales sacrificados fue absurdamente pequeño. La mayoría de los animales fueron sacrificados y vendidos, lo que contribuyó sustancialmente a la propagación de la enfermedad. Esto también provocó un aumento espectacular de la oferta y, en consecuencia, precios extremadamente bajos.


Pero todo esto también generó un hecho nuevo, en China y también en Vietnam, se supo que si no hay contacto entre animales o elementos contaminados, la PPA no se propaga tan fácilmente. Por ejemplo, se observó que en los destetes construidos con el sistema “all-in/all-out”, cuando se tiene cuidado, la enfermedad, a pesar de matar a casi el 100% de los lechones en una sala infectada, no se transmite a las salas vecinas. Consecuentemente, los animales de las salas adyacentes se mantuvieron sanos y libres del virus.


De esta forma se desarrolló un sistema denominado localmente “extracción de dientes”, donde sólo se elimina a los animales con síntomas o confirmados por PCR. Se creó un nuevo protocolo, que es aceptado oficialmente por las autoridades locales, que no sigue el estándar mundialmente aceptado recomendado por la OIE, que implica la eliminación total del hato (con destrucción o entierro de las canales) seguida de la desinfección y vacío sanitario.


Hay informes de que tras la eliminación de entre un 10 y un 20% del hato fue posible mantener la producción. Económicamente, este modelo es mucho más ventajoso, pero no es difícil concluir que implica mayores riesgos, debido a una eventual falla en la eliminación de todos los animales portadores, por ejemplo. Por otro lado, como se mencionó anteriormente, cuando las granjas se ven afectadas por la nueva variante del virus, este método ya no es aplicable, ya que el patógeno se propaga mucho más fácilmente.


Cabe recordar que este método no está regulado en la mayoría de los países, además del riesgo de no ser del todo efectivo, es ilegal.


Bioseguridad


La implementación de estrictos protocolos de bioseguridad ha permitido la producción, incluso en ambientes rodeados de jabalíes y/o granjas poco tecnificadas con el virus de la PPA.


Un excelente ejemplo lo podemos encontrar en Rusia, que a pesar de numerosos brotes en todo el país, logró incrementar la producción porcina, hasta el punto de alcanzar la autosuficiencia y comenzar a exportar (en este caso, debido a la presencia del virus, pocos países han aceptado comprar de Rusia).



La complejidad de las medidas de seguridad no es baja. Implica vallas, control de plagas, control estricto del movimiento de personas y materiales. Además de buscar zonas más aisladas para construir nuevas granjas. Sólo algunos ejemplos: En Rusia, por ley, todo el alimento debe someterse a un tratamiento térmico para ser suministrado. En Ucrania, algunos productores mantienen sus equipos de trabajo durante dos semanas alojados en la granja, después de lo cual los empleados tienen dos semanas libres. También se han utilizado vallas dobles separadas por espacios “estériles”.


En los nuevos complejos chinos, además de los modernos sistemas de bioseguridad, se han construido granjas en regiones con menor densidad de cerdos o incluso en regiones o islas remotas. Sistemas de transferencia que no permiten que ningún vehículo externo se acerque a las granjas también son comunes y muy recomendados.


Principalmente en China y el sudeste asiático, los cambios en la nutrición también han sido ampliamente utilizados. Estos se enfocan en fortalecer el sistema inmunológico y minimizar los desafíos, especialmente relacionados con el destete.


Por otro lado, los productores tradicionales, pequeños o que siguen un patrón de crianza “orgánico” están completamente expuestos al virus. Esto se debe a que no pueden o no comprenden la necesidad de implementar medidas estrictas de bioseguridad. Un ejemplo interesante es Polonia, donde la PPA sigue extendiéndose, pero muchos pequeños productores aún no se han dado cuenta, por lo que el gobierno comenzó a compensar sólo a los productores afectados por PPA que cumplan con las especificaciones mínimas de bioseguridad definidas por las autoridades.


Tomando nuevamente el ejemplo ruso, incluso las granjas que están muy bien planificadas en relación con la bioseguridad no están libres de PPA, ya que en los últimos años algunas de estas granjas se han infectado. Como Rusia sigue protocolos similares a los de la OIE, todos los animales fueron eliminados, lo que causó enormes pérdidas.


La población de jabalíes en China tampoco es insignificante, además, todo indica que los pequeños productores con poca tecnología se mantendrán activos en regiones más remotas, lo que dificultará la eliminación del virus. De esta forma, haciendo un paralelo con la realidad rusa, incluso las nuevas y modernas granjas chinas no son “inmunes”. La técnica de “extracción de dientes” indudablemente reducirá el daño, pero como hemos visto, no ha sido eficaz contra la nueva variante. Sin duda, esto mantendrá alto el grado de incertidumbre en la actividad.


Consideraciones


Podemos decir que la industria porcina mundial ya no está en el “ojo del huracán”, ya pasó lo peor. Sin embargo, esto sólo es válido en una esfera global, no para países específicos o para productores individuales.


Los principales países productores que aún se encuentran libres de PPA tienen una producción porcina mucho más desarrollada, el desastre ocurrido en Asia, con una drástica reducción de la población porcina, no se repetirá. Sin embargo, las pérdidas para los afectados o para la rentabilidad del sector en su conjunto, especialmente en los países exportadores, serán más que considerables.


Hoy se sabe mucho más sobre la PPA, pero todavía estamos “profundizando”. Lo bueno no es suficiente aún para contrarrestar las dificultades y los riesgos derivados del virus. En la práctica, actualmente sólo la bioseguridad es lo que funciona. Pero si se rompe la barrera fronteriza del país, todavía existe la posibilidad de restringir drásticamente el daño, pero para esto se deben tomar acciones extremadamente rápidas y efectivas para contener un eventual brote, antes de que la enfermedad se propague entre los animales silvestres y nuevas regiones.

 


Mi mayor temor es la desinformación, no sólo por no saber cómo evitar la enfermedad, sino también por identificarla. También veo grandes riesgos que algunos productores, que al darse cuenta de que tienen PPA, intentarán deshacerse de los animales lo antes posible, para evitar pérdidas, como ocurrió en China, Vietnam, Filipinas, etc. Esto, en la práctica, fue lo que propagó la enfermedad tan rápidamente en esa región.


Una posible forma de reducir los riesgos sería crear y dar a conocer ampliamente la existencia de un fondo que garantice la confianza de los productores de que serán bien compensados, pero que deberán informar de inmediato a las autoridades en caso de la más mínima sospecha de PPA.


Debido a la gran población de jabalíes y las condiciones geopolíticas en la región, veo una alta probabilidad de que la PPA se vuelva endémica en América Latina, como lo es en Rusia. Es por eso qué las medidas de seguridad tienen que funcionar, será mucho más barato mantener el virus fuera del continente.


Recordando que hoy la cantidad de animales y regiones afectadas es enorme, esto aumenta enormemente los riesgos de contaminación de nuevos hatos. Con la reducción de las restricciones de viaje, debido a la mejor situación global en relación a la COVID 19, el tránsito internacional de personas aumentará nuevamente, lo que representa riesgos adicionales.


Quizás no sea casualidad que el primer (y espero que único) foco de PPA en las Américas haya sido en República Dominicana, que es un atractivo turístico internacional y con una importante producción porcina, pero en su mayor parte de muy baja tecnología. La probabilidad no es pequeña de que un turista haya traído algún alimento contaminado, que al dejarlo en el hotel, terminó llegando a un pequeño productor.


Se consolidan algunos cambios, como la drástica reducción de los pequeños productores y el fortalecimiento de los megaproductores. Muchos perdieron mucho dinero y otros ganaron. Pero mucho aún permanece en la incógnita. ¿Llegará a nuevos países? ¿Se aceptará mejor la compartimentalización? ¿Los chinos “le atinarán” a sus inversiones, tanto en cantidad como en modelo de producción? ¿Cómo y cuándo se ajustarán los precios de la carne y los granos a la nueva realidad?


Como en el caso de la COVID 19, ¡la esperanza es la vacuna! Sin embargo, en el caso de la PPA, lamentablemente, hasta el momento no hay nada concreto.


Por otro lado, como en toda crisis, hay pérdidas, cambios, pero también oportunidades. Es importante estar atento y tomar las medidas necesarias para que al final, no sólo estemos entre los sobrevivientes, sino entre los que aprovecharon las oportunidades


Material de Consulta


Además de mis experiencias de visitas, conversaciones con productores y colaboradores, este texto incluyó información, datos e incluso algunos extractos de materiales publicados por diversas organizaciones y medios especializados que han generado una enorme cantidad de contenido de calidad, que está a disposición de todos. A continuación, encontrarán algunos sitios de consulta.


ABPA
(https://brasillivredepsa.com.br/)

ABPS/SBRAE (https://www.sebrae.com.br/Sebrae/Portal%20Sebrae/UFs/RN/Anexos/suinocultura-Prevencao-e-Controle-Pestes.pdf)

EMBRAPA (  https://www.embrapa.br/suinos-e-aves/psa  )

FEEDINFO (   https://www.feedinfo.com/   )

FEFANA  (   https://fefana.org/   )

Genesus World MEGA Producer 2021 booklet.pdf (mailsender05.com)

Organización Mundial de Salud Animal (OIE) (https://www.oie.int/en/disease/african-swine-fever/ )

Pig Progress https://www.pigprogress.net/Health/African-Swine-Fever/

Successful Farming https://www.agriculture.com/livestock/pork-powerhouses/105000-sows-stacked-six-stories-high)

Wikipedia (https://en.wikipedia.org/wiki/African_swine_fever_virus


Referencias Bibliográficas


TokarniaI, CH, PVPeixoto, J. DöbereinerII, S. Sales de Barros y F. Riet-Correa. 2004. El brote de peste porcina africana en 1978 en el municipio de Paracambi, Río de Janeiro. Pesq. Vet. Bras. 24 (4)


Rowlands, R., V. Michaud, L. Heath, G. Hutchings, C. Oura, W. Vosloo, R. Dwarka, T. Onashvili, E. Albina y LK Dixon. 2008. African Swine Fever Virus Isolate, Georgia, 2007. (Aislado del Virus de la Peste Porcina Africana, Georgia, 2007.) Emerg Infect Dis .; 14 (12): 1870–1874


Artículo presentado en el Simposio Brasil Sur de Porcinocultura 2021

 

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