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Principales puntos críticos y distribución de dosis seminales a granja

En los anteriores capítulos hemos hecho una revisión de cómo manejar un eyaculado durante la extracción, incidiendo principalmente en la técnica y en la higiene del proceso, así como obtener dosis comerciales de calidad.


En esta última entrega nos centraremos en los principales puntos críticos de un centro de inseminación así como en la logística de distribución y recepción de las dosis en granja.


Puntos Críticos de un centro de Inseminación


La implementación de la inseminación artificial porcina ha incrementado la dependencia de los resultados reproductivos al factor macho. Hemos pasado de inseminar 2 cerdas por verraco con la monta natural a más de 30 con la inseminación post cervical. La relevancia adquirida por el macho nos obliga a aumentar las medidas de control en los centros de inseminación.


El objetivo principal de los centros de inseminación es producir el mayor número posible de dosis ,de la máxima calidad, con el mayor potencial genético, al mínimo coste y garantizando los resultados productivos en las explotaciones de destino.


En el presente artículo identificaremos los principales puntos críticos en la producción y distribución de dosis seminales.


Distribución del centro:


Es muy importante la localización del centro con respecto a mataderos, basureros , plantas de eliminación de cadáveres y otras granjas o centros de inseminación; además de la separación de carreteras con elevado tránsito de animales. El centro debe contar con un vallado perimetral doble separando la zona limpia de la zona sucia ,así como con pediluvios y arcos de desinfección y tiene que estar provisto de contenedores para cadáveres suficientes y alejados del centro (Buitres, etc.). Cada país tiene legislación propia respecto a los centros de inseminación y autorizaciones de transporte y producción de material genético. 



Entrada de animales:


Se debe tener un control del nivel sanitario en origen de los animales, así como de las posibles escalas durante el viaje.


Cuarentena:


La cuarentena es el sistema de seguridad que tienen los centros de inseminación para evitar la entrada de patógenos no deseados y por definición debe incorporar como mínimo un control sanitario a la entrada y a la salida. La duración habitual es superior a los 40 días.


Algunos centros de inseminación realizan una segunda cuarentena en la nave de destino con el fin de detectar la posible infección durante el transporte entre la cuarentena y el centro; también pueden ser propietarios de los medios de transporte para minimizar el riesgo.


El equipamiento y los materiales utilizados deben ser específicos para evitar las contaminaciones cruzadas. Además se debe adoptar una política de flujo de personal de limpio a sucio.


Para asegurarnos de la correcta limpieza y desinfección, se procederá al vacío sanitario (al menos 1 semana) en la técnica conocida como " todo dentro-todo fuera".


Es muy importante valorar las aptitudes de los verracos antes de entrar en producción, no sólo en término de calidad seminal, sino también en comportamiento con el personal, comportamiento de monta y estado de salud. El entrenamiento de los animales puede empezar en esta fase, si bien la producción de dosis a partir de estos eyaculados se hará en virtud de unos estrictos controles sanitarios y siguiendo los protocolos de cada empresa.



Nave de verracos:


Es conveniente tener un programa de DDD: Desratización -Desinfección-Desinsectación que nos asegure la higiene y que quede debidamente registrado.


Se debe eliminar la vegetación que rodea las naves y hay que mantener cerrado el sistema de agua y alimentación.




Para afianzar las normas de bioseguridad, el transporte de pienso, animales y cadáveres debe ser realizado siempre en lunes y sin escalas ( 24 h desde el lavado-desinfección hasta el transporte). El llenado de los silos debe ser realizado desde el perímetro de la valla. Los animales muertos o los que se envían a matadero se moverán en un único sentido. En algunos centros los machos que van a ser eliminados se alojan en las cuarentenas.


Los machos son muy sensibles a las temperaturas elevadas por lo que el diseño de las instalaciones deberá tener esto en cuenta. La ventilación puede ser pasiva o forzada, quedando restringida la pasiva a países con climas tropicales.


Dentro de la ventilación forzada existen 2 posibilidades:


-Sobrepresión (Presión positiva): Entre las ventajas cuenta con el hecho de que es más económica y fácil de instalar, pero no es la más adecuada para ventilaciones de invierno y climas fríos. Consideramos que es el sistema más adecuado para instalaciones de aire filtrado debido a que se minimiza el riesgo de pérdidas. Deberemos estudiar con detenimiento la instalación de un sistema de alarmas y/o emergencia para casos de pérdida de tensión.


-Extracción o depresión (Presión negativa): Resulta más caro y complicado de instalar pero permite una distribución más homogénea del aire, así como el mantenimiento de temperaturas. Permite un ajuste adecuado en épocas de ventilación mínima y es determinante la calidad de las ventanas y su distribución. Los sistemas de emergencia son de gran sencillez.


La temperatura recomendada para los verracos es de 20ºC. En invierno sería suficiente con superar los 15ºC por lo que, en virtud de la ubicación geográfica de los diferentes centros, deberemos estudiar la posibilidad de instalar sistemas de calefacción o simplemente hacer un buen cálculo de alturas interiores.


En verano debemos mantener la Tª lo más próxima posible a la recomendada (20ºC), por lo que se hace indispensable la utilización de sistemas de refrigeración tipo "cooling pads" o aire acondicionado. La máxima eficiencia se consigue con los sistemas de aire acondicionado al no ser dependientes de la humedad relativa del aire.


Si bien la influencia del fotoperiodo sobre los verracos es controvertida, la iluminación debe ser "suficiente " ,natural (a ser posible) y que cumpla con la normativa vigente para cerdas reproductoras.


Circulación de personal:


Se debe minimizar la entrada de personal ajeno al centro y si es necesario, la persona que entre:


- No debe haber estado en contacto con cerdos en los últimos 2 días.


- Debe ducharse y cambiar su ropa por la ropa propia de la explotación, así como evitar la introducción de anillos, relojes, pulseras, gafas, etc. al centro.


- No se debe introducir comida desde el exterior .


- Debe registrarse en el libro de visitas de la explotación.


Controles e higiene en laboratorio:


Se deberán realizar una serie de analíticas periódicas y representativas a los animales, también es importante realizar analíticas en pienso para hongos y micotoxinas , sobre todo en primavera-verano y otoño, así como del agua de bebida y de laboratorio. Los parámetros a analizar en este último caso serán :


-  Sulfatos, nitritos y nitratos, pH, dureza, cloruros, cloro residual- desinfección, Aerobios mesófilos , coliformes totales


Hay varios tipos de agua en función de su grado de destilación y pureza, todos susceptibles de ser utilizados en inseminación; a saber: TIPO I, TIPO II, y TIPO III, aunque el agua “ultrapura” o TIPO I apenas se emplea por ser de muy elevado coste su producción.


Existen diversos sistemas de depuración de agua como la ósmosis inversa, destilación, desionización, etc. Según empleemos un sistema u otro, o combinaciones de ellos, obtendremos los distintos tipos de agua de laboratorio de mayor o menor pureza.


Los mínimos recomendados por Magapor son:
- Conductividad < 10 microsiemens/cm
- pH entre 5 y 8
- Dureza cálcica < 3 mg CaCo3 /l
- Presencia de bacterias < 50 ufc/ml


Un error bastante común a la hora de comprobar el grado de desionización de un agua de laboratorio es fijarse tan sólo en el pH. Esto, si bien es un método rápido y cómodo, no es fiable, pues a pesar de que es cierto que cuanto más pura sea un agua más se acercará su pH a la neutralidad (pH 7), hay que contar con que el agua capta CO2 del ambiente, lo que hace que su pH varíe mientras que se mantiene inmutable su carga iónica. Por ello, hemos de medir la conductividad del agua para averiguar realmente su grado de desionización. Esto es, cuanto menor sea el valor obtenido para este parámetro, menor será la capacidad del agua para conducir la electricidad, y por consiguiente menor la cantidad de iones en disolución.


Otro valor importante a considerar es el de la dureza cálcica, pues la presencia de Ca en el medio induce reacciones de capacitación en los espermatozoides con lo que se acorta considerablemente el tiempo de vida útil de las dosis seminales; esto es debido a que los espermatozoides mueren poco tiempo después de ser capacitados.


Con respecto a la carga bacteriana, obviamente esta ha de ser la menor posible para evitar posteriores problemas de contaminación en las dosis seminales.


Especial relevancia, hasta el punto de convertirse en un punto crítico en si mismas, tienen las gomas y conductos de las máquinas como las líneas de envasado, bombas peristálticas en general y cualquier circuito por el que pase el semen o el diluyente. Esto obedece a que su luz interior constituye un lugar ideal para que las bacterias se acantonen, ya que se dan las condiciones idóneas de humedad y temperatura si estos sistemas no son correctamente desinfectados. Cada día hay que hacer circular solución jabonosa por los circuitos y gomas de máquinas y bombas peristálticas, aclarar con agua destilada y volver a hacer circular alcohol de 70º, aclarando con agua destilada antes de su nuevo uso.


El control de todos estos puntos va a permitir optimizar y mantener la eficiencia productiva del centro de inseminación. Y es esta eficiencia, entre otras circunstancias, la que lo va a hacer competitivo frente al resto de competidores.


Distribución de las dosis y posterior conservación en granja


La conservación de las dosis seminales de porcino se realiza a 16ºC. La recomendación de Magapor es transportar dosis seminales debidamente estabilizadas a dicha temperatura. Para ello tenemos 2 posibilidades: Trabajar entre 30-35ºC, dejar reposar las dosis y refrigerar o trabajar a Tª ambiente acelerando el proceso.


El semen, al ser una presentación líquida, cuenta con una elevada inercia térmica, lo que hace que cuando un volumen elevado es transportado en caliente, las neveras de transporte sean incapaces de producir el enfriamiento en los tiempos recomendados. Una Tª adecuada durante el transporte también nos ayudará a frenar el crecimiento bacteriano en el interior de la dosis.


Valores inferiores a 14ºC aumentan mucho el riesgo de shock por frío de las células espermáticas. Cabe señalar que los espermatozoides porcinos son particularmente sensibles al frío en comparación con los de otras especies animales debido a la especial composición de su membrana en lo que a la proporción de fosfolípidos, ácidos grasos saturados e insaturados, y colesterol se refiere. Esta es una de las razones que explican la dificultad que se encuentra a la hora de llevar a cabo la criopreservación de espermatozoides de cerdo y las menores fertilidades y prolificidades obtenidas al inseminar con semen descongelado respecto al semen refrigerado.



Para monitorizar dicha temperatura tenemos a nuestra disposición un amplio abanico de posibilidades como son la utilización de termómetros de máximas y mínimas, o si se quiere mayor precisión, se pueden emplear elementos electrónicos de medición y registro (“datalogger”) o incluso el uso de cámaras de conservación con alarma incorporada que avisan cuando la temperatura interior de la cámara de conservación supera determinado rango prefijado, bien sea por exceso o por defecto.


Una vez llegadas las dosis a granja, será responsabilidad de la misma el mantenerlas en condiciones óptimas. Es muy importante conservar el semen de forma adecuada, con el fin de no mermar su capacidad fecundante.



Además, se deberá evitar que la luz solar incida directamente sobre las dosis, ya que podría matar a los espermatozoides. Por lo tanto, lo óptimo sería llevar las dosis seminales a la cámara de conservación inmediatamente después de la entrega.


Dentro de la cámara debemos colocar las dosis en posición horizontal con el fin de que el semen tenga la mayor superficie de contacto posible con el diluyente.


Debemos garantizar la recirculación del aire dentro de la nevera con el fin de conseguir la máxima homogeneidad posible de las Tª s.


Una vez tenemos las dosis necesarias para inseminar las llevaremos a la nave de cubrición en un recipiente que las aísle del sol y los cambios de temperatura , al igual que se hace para transportarlas desde el centro a la granja cuando estos están separados por una determinada distancia.


Plan de control Sanitario


Deberá ser consecuente con la normativa de cada país.


Debemos conocer el estatus sanitario de los animales con precisión previamente a la entrada en la cuarentena. Las analíticas de la cuarentena estarán diseñadas para confirmar que no se ha producido infección durante el transporte, debiendo testarse el 100% de los animales al inicio y final de la fase.


En caso de disponer de cuarentenas externas distantes al centro de inseminación debemos disponer de un "área de aislamiento" previa a la puesta en contacto con los machos residentes. En ella debemos confirmar nuevamente que no se ha producido infección en el transporte.



Debemos implementar una serie de medidas diagnósticas destinadas a detectar potenciales infecciones de nuestros verracos. Para ello deberemos tener en cuenta cuál es el nivel de seguridad deseado y a partir de aquí, decidiremos con qué frecuencia, qué prueba y a cuántos machos se realizan las analíticas.


Actualmente la situación más frecuente es la combinación de diagnósticos vía PCR y ELISA, así como el envío a laboratorios externos de muestras de semen para cultivo bacteriano.


Recomendamos también realizar un control diagnóstico de infestación parasitaria de los animales que nos ayude a marcar las pautas del tratamiento.




Plan de control de calidad externo


Es un complemento al plan de control interno del centro de inseminación. En este control interno deberemos reflejar los datos de cada eyaculado así como intentar trazar la capacidad de conservación de las dosis de los diferentes verracos a lo largo del tiempo.


Un plan de calidad debe estar diseñado para responder a cualquier pregunta que con fin diagnóstico nos hiciéramos ante una potencial alarma, teniendo en cuenta que nos medimos en tiempos biológicos y que por tanto cuando veamos el efecto careceremos de la muestra causante (en este caso el semen).


Todos los parámetros de calidad seminal deben ser incluidos en dicho plan y estarán debidamente documentados.


El muestreo debe ser diseñado con una base estadística en base a las tablas 90/10 o 95/5 en las que podemos obtener el tamaño de una muestra capaz de garantizar la detección con un 90% de seguridad de un incidente que tenga una prevalencia del 10% en un lote determinado.


Los resultados del plan de control de calidad externo deben ser comparados, contrastados y reflejados en un informe con respecto al plan de control de calidad interno.


Autoevaluación:


 


Para consultar el artículo 1 de ésta serie, click aquí “Manejo del eyaculado durante la extracción”


Para consultar el artículo 2 de ésta serie, click aquí “Procesamiento de la Dosis”

 

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