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Cuarentena: Area de adaptación o desarrollo de reemplazos en granjas porcinas

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10/12/12   |   Marco Antonio Carvajal Velázquez

Introducción


En Medicina Veterinaria, la cuarentena se refiere al aislamiento o incomunicación a la que son sometidos los animales sospechosos o en riesgo de ser portadores de problemas infecto – contagiosos, y recibe este nombre debido a que tradicionalmente se consideraba como seguro un lapso de 40 días, aunque en la actualidad esto puede variar dependiendo de cada problema específico.


Para el caso de las hembras de reemplazo, su manejo es crucial dentro del proceso de Bioseguridad para el buen funcionamiento de los reproductores en la granja porcina, tanto desde el punto de vista sanitario como productivo en general. La adaptación y desarrollo que se hace a las cerdas de reposición es la base de la producción futura de la granja. Esta área o parte del sistema se debe de considerar como un proceso de calidad en donde en la actualidad algunos asesores la están llamando “Unidad Especializada para Desarrollar Hembras de Reemplazo”, manejado por personal altamente especializado y dedicados al 100% en generar lotes de calidad para la granja.


El logro de las metas de producción para el pie de cría y la longevidad del hato reproductor se basa en el adecuado programa de ingreso, manejo y adaptación de las hembras de reposición, y que generalmente incluye los siguientes puntos:


• Selección de hembras de reemplazo
• Ubicación, Instalaciones y flujo (logística)
• Manejo sanitario (programa de inmunización y medicación)
• Vigilancia epidemiológica
• Manejo reproductivo
• Programa de alimentación


Cualquier ingreso a la granja supone un riesgo sanitario, lo cual es mas importante considerando que sean animales de reposición, y por lo tanto debe ser inspeccionado principalmente por:


• Enfermedades con periodos de incubación largo
• Estados de infección sub clínico
• Enfermedades emergentes de difícil diagnóstico
• Cuando no existe un procedimiento diagnostico seguro
• Cuando el riesgo de infección por transporte es alto


La bioseguridad de la granja receptora empieza con la bioseguridad de la granja que proporciona los animales. Es muy importante recordar que la salud es un estado dinámico. Por tal motivo, antes de comprar los animales de reemplazo se recomienda tomar muy en cuenta:


• La historia sanitaria de la granja fuente (aun cuando los cerdos procedan de la misma granja pero fueron desviados a otras instalaciones de destete o engorda).
• Aplica en el caso de comprar animales de una empresa genética o para empresas que producen su propia genética.
• Indispensable la comunicación fluida y transparente entre el veterinario responsable de la granja fuente y el responsable de la granja comercial.


Es indispensable conocer información básica de la granja de donde proviene el pie de cría, tal como programa de monitoreo (clínico y de laboratorio), programa de vacunas y de medicación, programa de notificación en caso de sospecha de problemas clínicos y plan de contingencia. El punto crítico del proceso es la comunicación entre los responsables de la granja fuente y la granja de destino.


Se deben plantear las siguientes preguntas básicas: ¿Son los animales de la granja fuente compatibles con mi granja? ¿Pueden a introducir nuevas enfermedades? ¿Ha habido cambios en el estado sanitario de la granja fuente desde la última vez que se compraron animales? Siembre se debe tomar en cuenta que la salud es el activo mas importante que posee una granja.


La selección genética de las hembras de reemplazo es indispensable, especialmente cuando los reemplazos se produzcan en granja. Se debe ser muy selectivo e identificar solo hembras con habilidad materna manifiesta (lechones nacidos vivos, lechones destetados, peso al destete). Eliminar hembras con cualquier tipo de problema para que éste no se vuelva crónico en la granja. Bajo ninguna circunstancia se deben seleccionar hembras de camadas donde alguno de los hermanos tuvo algún problema congénito (hernia, paladar hendido, epiteliogénesis imperfecta, atresia anal, deformidades, etc.), independientemente de la prolificidad de las madres. Seguir estrictamente todos los preceptos que indique la casa genética en la selección de los futuros reemplazos. Un indicador de éxito es que las hembras primerizas sean mas prolíficas que el promedio de la granja.


Objetivo


La Cuarentena tiene como finalidad tres aspectos fundamentales:


1. Evitar que los animales puedan ingresar alguna patología a la granja.
2. Aclimatar o adaptar al pie de cría a los patógenos presentes en la granja.
3. Llevar a los reproductores al estado ideal de madurez sexual para su óptimo desempeño.


El primer aspecto que se deberá evaluar es la posible presencia de infecciones en la granja fuente y cuáles son aquellas que se pretende controlar o a erradicar. En base a esta información se deberá identificar que el origen del pie de cría sea negativo a estas enfermedades, y para ello es indispensable la comunicación con el veterinario responsable de la granja fuente y el solicitar información que avale esta obsservación. Existen infecciones para las cuales es conveniente que las hembras de reposición ingresen positivas (Parvovirus) e incluso problemas clínicos graves que es conveniente infectar a las hembras previo a su arribo a la granja, siempre y cuando nuestra granja sea a su vez positiva (PRRS, Gastroenterítis Transmisible o Coronavirus Respiratorio Porcino), sin embargo hay otros agentes infecciosos que no debemos permitir su ingreso (Enfermedad de Aujeszky, Enfermedad del Ojo Azul, Influenza Porcina, Brucelosis, Leptospirosis, Pleuroneumonía Contagiosa Porcina, Rinitis Atrófica, Disentería Porcina). Existen otros agentes ubicuos cuyo control a través del pie de cría es muy difícil (Circovirus, Viruela Porcina, E. coli, Erisipela, Salmonelosis, Ileitis, Clostridiasis, H. parasuis, S. suis, Pasteurelosis). La valoración sero - epidemiológica es sumamente importante para poder identificar de manera objetiva los agentes infecciosos que están circulando tanto en la granja fuente como en la granja de destino, y en esta base establecer el programa adecuado de control y posible erradicación.


Las vacunas y bacterinas tienen un efecto limitado y se deberán utilizar responsablemente. Algunos inmunógenos son detectados por pruebas serológicas, pero otros no, por lo que también es importante que la interpretación de los resultados serológicos sea la adecuada.


Los programas de Medicación Estratégica en el alimento se utilizan para mejorar la salud de las hembras, bajar la tasa de eliminación o prevenir problemas clínicos de algunos agentes del Complejo Respiratorio Porcino (M. hyopneumoniae, A. pleuropneumoniae, P. multocida, H. parasuis), Complejo Digestivo Porcino (L. intracellularis, S. choleraesuis, S. tiphymurium, B. hyodysenteriae) y otras bacterias (Erisipela, Leptospira, etc.).


La correcta identificación de los principales agentes presentes en la granja y el conocimiento del impacto en el pie de cría y la línea de producción, permitirá realizar un calendario sanitario correcto en las hembras de reemplazo.


La vigilancia epidemiológica consiste en valoraciones sero-epidemiologicas con herramientas tales como serología, bacteriología, virología, pruebas moleculares (PCR) y otras, con el objetivo de conocer dinámicas epidemiológicas de agentes específicos como el virus de PRRS y Circovirus; respuesta inmunológica de algunos biológicos como Influenza Porcina, Parvovirus-Leptospira-Erisipela; o valorar la ausencia a agentes como Actinobacillus pleuropneunoniae, Enfermedad de Aujeszky, Mycoplasma hyopneunoniae, etc. Esta valoración debe de ser estandarizada y con un poder estadístico dependiendo del objetivo que se persiga en estos muestreos, considerando el tipo de prueba a utilizar y el costo económico (valor de la prueba y número de muestras a tomar).


Cada granja porcina presenta un reto diferente, por lo que es indispensable que se cuente con un Protocolo de Cuarentena que incluya todos los procedimientos de adaptación y desarrollo de los reproductores (hembras, machos celadores y sementales), incluyendo el procedimiento de ingreso de los animales a la granja de destino.


Ubicación, instalaciones y equipo


El área de cuarentena para la adaptación y desarrollo de hembras primerizas se deberá ubicar lo mas alejado posible de la granja de destino y de otras granjas o explotaciones (tanto de cerdos como de otros animales). La distancia mínima recomendada es de un kilómetro, sin embargo, entre mayor sea la distancia es mejor. El ideal es por lo menos 3 kilómetros. Algunos aspectos importantes incluyen:


• Las instalaciones deberán contar con cerca o barda perimetral.
• El personal que atenderá a los animales no deberá estar en contacto con otros animales.
• Deberá existir un baño con vestidor e instalaciones sanitarias para el personal que labora en el área.
• Es indispensable que haya ropa exclusiva para el área, así como equipo de trabajo (palas, carretillas, escobas, jeringas, agujas, etc.).
• Disponer de un botiquín con farmacéuticos (antibióticos, vitamínicos, hormonales) y cajas térmicas para el manejo de biológicos.
• Contar con instalaciones adecuadas para recibir el alimento (bodega o tolva). Evitar que el vehículo que transporta el alimento ingrese a la cuarentena. Ideal si se desinfecta el alimento.
• Contar con un programa estricto de control de roedores y fauna nociva.
• El agua deberá ser potable y fresca. Contar con un depósito para agua en caso de necesitarse medicar por esta vía. El depósito de agua se deberá lavar y desinfectar cada vez que la cuarentena se vacíe.
• La nave donde se ubican los corrales deberá tener ventanas a todo lo largo, con malla mosquitero y cortinas.
• Las paredes de los corrales deberán ser de tabique repellado o recubierto.
• El techo deberá ser térmico o con aislante.
• Contar con iluminación (luz blanca de neón) con un control automático para el encendido y apagado.
• Se deberán de disponer de corrales tanto para las cerdas como para los sementales y machos celadores.
• Los corrales para las hembras serán para un promedio de diez animales, brindando por lo menos 1.5 metros cuadrados por cerda.
• Los corrales para los machos serán individuales, con por lo menos tres metros cuadrados cada uno.
• Disponer de un comedero por corral (automático o manual) y un bebedero de chupón o cazoleta.
• El piso puede ser de concreto anti derrapante (colocar cama de aserrín o viruta), de slats (verificar la abertura entre los slats) o con charca (al menos el 15% del corral y como espacio extra al antes indicado). En este último caso, las charcas deberán ser individuales (por corral).
• En caso de colocar barda perimetral, deberá haber un espacio suficiente entre la nave y la barda que permita la adecuada ventilación (mínimo cinco metros por lado).


En las granjas donde no se disponga de instalación externa, se debe de considerar una caseta independiente para este proceso, lo mas alejado y asilado posible con todas estas consideraciones anteriores, poniendo énfasis en el proceso Todo-Dentro / Todo Fuera y en el lavado y desinfección entre cada lote de animales que ingresa.


Las cuarentenas para sementales que ingresarán a centros de inseminación artificial deberán ser independientes considerando que dichos centros no se ubican dentro de la granja. Los sementales deberán estar libres de las principales enfermedades reproductivas y sistémicas infectocontagiosas que afectan a los cerdos.


Programa de ingreso de animales


En la programación para el ingreso de los animales de reposición se deberá tomar en cuenta el largo de la cuarentena y las necesidades de hembras de la granja. El tiempo mínimo recomendado es de 30 días, aunque sugerimos no menos de 8 semanas, considerando al menos el 35% de tasa de reposición anual. Incrementar el número de cerdas de acuerdo con las experiencias de desecho que se tengan en la granja. Así pues, y tomando en cuenta la información anterior, se requiere una cuarentena con capacidad para al menos 6 cerdas y espacio para sementales o machos celadores por cada 100 vientres en inventario. Aunque no sea necesario, es importante que se ingrese un macho o semental para el estímulo de celos acorde con lo que será señalado en el Manejo General.


Dentro del procedimiento para establecer el flujo de los grupos a cuarentenarse o adaptarse considerando una estancia aproximada de 8 semanas se sugiere:


• Manejo estricto todo dentro – todo fuera. Retirar los animales al menos 4 días antes de la fecha programada para el ingreso del siguiente grupo con la finalidad de lavar y desinfectar perfectamente las instalaciones, y volver a desinfectar la tarde previa al ingreso del siguiente grupo.


• El número de hembras a ingresar deberá ser suficiente para ocho semanas de producción, por lo que deberá haber a su vez una diferencia similar en la edad de los animales del grupo.


• Repartir los grupos de producción tomando en cuenta la edad final a servicio. Recomendamos un mayor número de cerdas de mayor edad, para poder tener la presión de selección adecuada. Tomando como base que las hembras sean servidas al menos a las 34 semanas de edad (consultarlo con su proveedor de pie de cría) los grupos de producción se deberán repartir de la forma indicada en la tabla1, considerando las necesidades para una granja de 1,000 vientres:



El ideal es lograr una estructura de partos óptima que favorezca la máxima productividad y eficacia financiera a la granja. La estructura ideal en base a paridad deberá ser la siguiente (Morrison et al., 2002):



Control profiláctico y manejo general


Aun cuando la granja tenga su propio núcleo de hembras de reposición, el cambio de ubicación de los animales a la cuarentena y consecuente mezclado genera estrés, que a su vez se traduce en inmunosupresión. El proceso es mas agresivo hacia los animales conforme viajan mayores distancias, tomando en cuenta que además hay cambio de clima, alimento, agua, personal de manejo, compañeros, etc. Esto origina que los animales puedan manifestar problemas infecciosos que en condiciones normales o en la granja de origen no son detectados, tal como neumonía, diarrea, Ileitis (principalmente en su presentación hemorrágica aguda) e infecciones septicémicas que pueden causar muerte súbita, sin signos clínicos.


Se sugiere abrir una hoja de registro y control para cada grupo de animales que ingresan a la cuarentena, la cual deberá contar con información general del grupo, programa de inmunizaciones, programa de manejo, y al final de la hoja, anotar el número de la cerda conforme empiezan a ciclar, la edad en que inicia su ciclo, la fecha en que presentan su primer, segundo, tercer o más celos, y al final anotar las observaciones que se consideren adecuadas, como es la presentación de problemas clínicos, secreciones, retraso, etc. (ver Tabla 2). Se sugiere hacerlo en hojas horizontales.



La recomendación en el procedimiento de manejo incluye:


• Revisión individual y estricta de los animales que ingresan. Verificar número de tetas, forma y distribución de los pezones, aplomos, tamaño de vulva, presencia de problemas (conjuntivitis, secreción nasal o por vulva, problemas en patas o pezuñas, cojeras, golpes, etc.) y hacer la observación inmediata al proveedor.


• Aplicar a los animales al ingresar a la cuarentena antibiótico de amplio espectro vía parenteral a dosis alta el primer día. Repetir los días siguientes si los animales aun no empiezan a comer.


• Medicar el alimento que reciben los animales desde su llegada y al menos durante dos a tres semanas consecutivas, utilizando antibiótico de amplio espectro a dosis terapéutica.


• Para facilitar la revisión de animales enfermos, así como detección de celos, es recomendable que en las primeras semanas se restrinja el alimento por las noches, para volver a servir en las mañanas. Con este procedimiento se podrán detectar fácil y rápidamente aquellas cerdas que no se acercan a comer, para darles el tratamiento adecuado.


• Tomar muestra de sangre para obtener el suero sanguíneo y realizar serología al tercer o cuarto día de llegada de los animales y antes de iniciar el programa de inmunizaciones. Es ideal tomar muestras del total de los animales que ingresan, o por lo menos del 30% del grupo y todos los machos. Solicitar la serología hacia enfermedades reproductivas principalmente y otras pruebas que se consideren de interés para identificar la situación seroepidemiológica de los animales que llegan.


• Una semana después de la llegada de los animales se puede iniciar el programa de inmunizaciones de acuerdo a las recomendaciones de su veterinario, considerando el estado epidemiológico de la granja de destino y de la zona donde se ubica la granja.


• Durante el día, proporcionar alimento a libre acceso de la fase de crecimiento o un alimento especial para el pie de cría de reposición. Una vez que se empiecen a manifestar celos, restringir el consumo de alimento (entre dos y tres kgs diarios por animal) para evitar que los animales se engorden.


• Para una mejor estimulación de celos es recomendable proporcionar a los grupos 16 horas de luz por 8 horas de oscuridad, a partir de los 150 días de edad. Para esto es importante contar con los focos de neón en el techo (luz blanca) y un control electrónico del encendido, para que la luz se encienda cuando empieza a obscurecer y se apague a las 10 de la noche, volviendo a encenderse a las 6 de la mañana y se apagan cuando ya amaneció.


• Proporcionar a los animales cuando cumplan 155 a 160 días de edad, un choque de vitamina A. Esto se puede hacer en el alimento o vía parenteral (500,000 a 1’000,000 de U.I. por animal). Se puede utilizar algún producto comercial que contenga además vitamina D y E.


• Después del choque de vitamina A, empezar a estimular con el semental o macho celador. Introducir el macho al corral de las cerdas y dejar que interactúen. Supervisión estricta para evitar servicios no controlados.


• En caso de que las hembras no lleguen aretadas, colocar el arete el día en que manifiesten su primer celo y anotarlo en la hoja de control (número de la cerda, edad y fecha de manifestación de su primer celo).


• Cerdas que no hayan manifestado al menos un celo a los 190 días de edad, deben ser desechadas. Consultarlo con su proveedor de pie de cría.


• Aproximadamente quince días antes de la fecha programada para la salida de los animales de la cuarentena, realizar otra serología (idealmente del total de los animales o por lo menos del 30% y todos los machos). Seleccionar para ingresar a la granja solo los animales estables y que cumplan los requisitos que establezca el veterinario responsable de la granja.


• Sacar todos los animales de la cuarentena a la vez, enviando a sacrificio aquellos que no cumplan los requisitos para la granja de destino.


• Es importante considerar el disponer de un espacio adecuado en la granja de destino (área de servicios y gestación temprana) para recibir todo este grupo de animales, preferentemente sin mezclarse entre ellos ni con otros grupos de cerdos. Evitar que el grupo de animales de reposición esté cerca o en contacto con los animales de la engorda.


• Recibir los animales procedentes de la cuarentena en corrales limpios, lavados y desinfectados, dando dos metros cuadrados por hembra o tres metros cuadrados por macho.


• También es importante recibir con alimento medicado por dos a tres semanas y aplicar antibiótico inyectado a los animales enfermos o que no estén comiendo.


• Enjaular a la cerda en el celo previo a su servicio, para que se adapte a la jaula de gestación y poder realizar el “flushing”. Es conveniente aplicar plasma seminal o semen muerto para estimular el útero.


• Estructurar el programa de servicio de las hembras primerizas por semana, estableciendo un mínimo y un máximo, buscando siempre que el promedio de cada cuatro semanas sea el establecido en el programa inicial. Por ejemplo, para una granja de 1,000 vientres con el 35% de reposición anual que representan 7 cerdas primerizas por semana, sugiero que el mínimo sea de cinco y el máximo de nueve cerdas. Un número mayor o menor a esta cantidad podría generar un desequilibrio productivo o inmunológico en los grupos de producción.


• Finalmente, no acelerar el proceso. Cada vez que una cerda cicla y presenta celo, su aparato genital crece, favoreciendo un tamaño mayor de camada en su primer gestación. Existe una relación directa entre el número de lechones nacidos en su primer parto y la productividad general de la hembra durante su vida útil, por lo que esto es un buen signo. El primer servicio se debe realizar después de los 250 días de edad, para que el primer parto ocurra al menos al año de edad y lograr una hembra madura fisiológicamente y apta para la lactancia y siguientes gestaciones. En base los trabajos publicados por el Dr. Santiago Martín Rillo (Martin RS et al., 2000), la productividad se afecta al reducir la edad en base a lo expresado en el siguiente cuadro:



Cuarentena para problemas específicos


La causa principal por la cual las cuarentenas han tomado una importancia muy especial es la presencia y difusión del virus de PRRS. La única manera de controlar la infección en una granja es mediante la estabilidad en el pie de cría ingresando cerdas positivas a la infección pero no virémicas. Existen diferentes programas de control, que incluyen el uso de vacuna comercial e inoculo a virus activo y/o inactivado. Se recomienda consultar con el Asesor de la granja para definir la estrategia a seguir y la valoración de los resultados obtenidos. Se debe actuar con mucho cuidado pues puede haber error en el diagnóstico y la infección primaria se deba a otro agente, lo que complica el cuadro clínico e incrementa las pérdidas económicas, limitando la posibilidad de su control o erradicación. Si los animales ingresan negativos y son infectados en la cuarentena, se recomienda incrementar la fase de adaptación al menos a doce semanas. Si los animales ya ingresan positivos, no es necesario reinfectarlos y solo se deberá esperar a que su valor S/P baje a un valor inferior a 1.5, considerando que la fuente de pie de cría siempre ha sido la misma y que hay homogeneidad entre los virus de campo de la granja de origen y la granja de destino.


Con respecto a Parvovirus Porcino, independientemente de la disponibilidad en el mercado de biológicos para su control y su aplicación durante la adaptación (al menos dos dosis por animal), sugiero el procedimiento de infección natural (“feedback”). Para ello poner en contacto a las cerdas de reposición con heces fecales de cerdas gestantes con la mayor positividad a Parvovirus (pero negativas a Aujeszky, Ojo Azul, Leptospira, Brucela y parásitos gastrointestinales). Realizar el contacto durante tres días consecutivos para asegurar la infección después de la tercer semana de ingreso a la cuarentena. En la segunda verificación serológica se deberá observar el incremento en la positividad y títulos elevados. Existen protocolos de elaboración de “feedback” para disminuir los riesgos que puede tener una exposición natural controlada.


Para otros problemas reproductivos o infecciosos, las acciones dependerán del estado inmunológico y seroepidemiológico de la granja de destino, la zona o el país, y la normatividad sanitaria vigente.



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Comentarios sobre este artículo

Faustino Quispe
Puno, Perú. | 8/4/13

Aquí en Puno no existen crianzas intensificadas, las crianzas son en un 98% familiares y a campo; pero yo crío confinado y el artículo sobre cuarentena está ok.

Saludos

Marco Antonio Carvajal
Guanajuato, México. | 20/12/12

César:

Hay más de 260 serovares de Leptospira, y no todas causan el mismo problema clínico en los cerdos.
En hembras de pie de cría hay 13 serotipos patógenos y 6 saprófitas (ver Diseases of Swine, 10th Ed., pags 770 a 778).

En mi experiencia los problemas se asocian con excesiva humedad en las instalaciones y presencia de fauna nociva o doméstica: perros, gatos, roedores, bovinos, ovicaprinos, incluso reptiles. Muchas de estas especies son portadores de Leptospira.

También es importante recordar que la Leptospirosis es una zoonosis.
En el pasado se han publicado en las Memorias de AMVEC estudios de prevalencia de los diferentes serovares en México, sin embargo no recuerdo (lo cual no quiere decir que no exista) información reciente.

Vale la pena solicitar a los laboratorios que realizan la prueba serológica una actualización sobre los principales serovares por región.

Esto ayudaría incluso a los laboratorios productores de biológicos el enfocar la protección hacia serovares específicos.

César Alfredo Angulo
Sonora, México. | 11/12/12

Estimado Dr. Carvajal, excelente artículo, muy necesaria la información para la industria, una pregunta en general para todo lector ¿cuál es la prevalencia de Leptospira que causé enfermedad en las cerdas?

Marco Antonio Carvajal
Guanajuato, México. | 10/12/12

Gustavo: En mi opinión se debe trabajar fuertemente en el control de PRRS y Ojo Azul en las zonas enzooticas.

Jean Carlos Negrette
Zulia, Venezuela. | 10/12/12

Muy bueno

Gustavo Arredondo
Guanajuato, México. | 10/12/12

Excelente, documental, una duda cuales son las próximas campañas de vacunación o cuales tienen programadas para el próximo año, gracias.