ARTÍCULOS

Daniel Mota Rojas

Nacionalidad: Mexicana

Empleo actual: Investigador, Tutor, Editor y otros

Grado académico: Doctorado

Trayectoria:
MVZ egresado de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), México. Maestro en Ciencias por la FMVZ de la UNAM. Doctorado en Ciencias Biológicas por la UAM, México, en donde actualmente es miembro de la Comisión del Doctorado en Ciencias Biológicas y de la Salud. Dirige la Línea de Investigación: Fisiopatología del Estrés y Bienestar de los Animales Domésticos. Es Tutor en el área de Bienestar Animal del Programa de Doctorado en Ciencias de la Salud y Producción Animal de la UNAM. Es integrante de la Red Mexicana de Bienestar Animal y Miembro de la Academia Mexicana de Ciencias y de la Academia Veterinaria Mexicana. Es autor de más de 100 artículos científicos en Ciencias Veterinarias que puedes consultar en la plataforma Researchgate. Ha escrito 6 libros, entre los que destaca el de Bienestar Animal, de la prestigiosa Editorial Holandesa ELSEVIER, del cual es el Editor en Jefe.


Factores que afectan el bienestar del cerdo neonato

20/2/17   |   Daniel Mota Rojas Paloma Islas Fabila Alejandro Corrales Hernández Patricia Roldan Santiago Efraín Pérez Pedraza Luis Alberto de la Cruz Cruz Julio Martínez Burnes
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EMC. MVZ. Paloma Islas Fabila
Maestría en Ciencias Agropecuarias.- Bienestar del recién nacido. Universidad Autónoma Metropolitana UAM-Xochimilco. Ciudad de México.


Dr. Daniel Mota Rojas

Línea de investigación: Fisiopatología del Estrés y Bienestar de los Animales Domésticos, Profesor del Módulo Preservación del Bienestar Animal. Universidad Autónoma Metropolitana. UAM, México. dmota100@yahoo.com.mx


EMC. MVZ. Alejandro Corrales Hernández

Maestría en Ciencias Agropecuarias. Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). Ciudad de México.


M. en C. Patricia Roldan-Santiago

Programa de Bienestar Animal, Licenciatura en MVZ. Universidad del Valle de México. UVM-Coyoacán. Ciudad de México.


M. en C. Efraín Pérez Pedraza

Programa de Bienestar Animal.- Doctorado en Ciencias Biológicas y de la Salud, Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).


M. en C. MVZ. Luis de la Cruz Cruz

Programa de Bienestar Animal.- Doctorando en Ciencias Biológicas y de la Salud, Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). Ciudad de México.


Dr. Julio Martínez Burnes

Profesor Investigador. Posgrado Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Tamaulipas. UAT, Cd. Victoria, Tamaulipas, México


INTRODUCCIÓN


El bienestar de los recién nacidos se puede ver afectado por diversos factores estresantes a los que son expuestos en la vida extra-uterina, como son intervalos de expulsión prolongados, aumento del orden al nacimiento, peso al nacer y grado de hipotermia por la baja termoestabilidad que tienen al momento de su nacimiento, los cuales pueden incrementar los índices de mortalidad. La mortalidad representa un problema económico y de bienestar animal importante, durante este periodo se estima una mortalidad del 40% en las primeras 48 horas de vida del neonato, ocurriendo el periodo más crítico en las primeras 24 horas (Quesnel et al.,2012). La tasa de mortalidad varía ampliamente (5-40%) entre los países y las granjas (Maniau et al., 2015), con pérdidas económicas anuales de 445 000 USD (NAHMS, 2006; Agrovision, 2008; Inggris Animalia Norsvin, 2011)


Una de las principales causas de mortalidad es la asfixia (40%) (Fix et al., 2012; Kilbride et al., 2012), la cual se ha reportado, puede ser consecuencia de períodos prolongados en el intervalo de expulsión, por rotura del cordón umbilical y/o por tinción de meconio (Alonso et al., 2005, 2007; Odehnalova et al., 2008; Olmos et al., 2008). El incremento en la latencia en el intervalo de expulsión eleva el porcentaje de mortinatos por camada de 2.4 a 10.5% (Sprecher et al., 1975) y el 65% de estas muertes ocurren principalmente en el último tercio de la camada (Svendsen y Bengtsson, 1986). Asimismo, el peso al nacimiento influye en la supervivencia y en la vitalidad del cerdo en un 14% (Leenhouwers et al., 2002), puesto que, existe una relación significativa entre el peso y la mortalidad dentro de las primeras 48 horas de vida del recién nacido (Marchant et al., 2000; Holland, 2014).


Por otro lado, el orden al nacimiento juega un papel importante en las tasas de mortalidad, ya que cuando las camadas son más grandes (≥ 9 lechones) (Holland, 2014), los últimos lechones nacidos en el último tercio de la camada; son más propensos a sufrir de asfixia por los efectos acumulativos de las contracciones sucesivas o por la rotura del cordón umbilical (Randall, 1971,1972; Herpin et al.,2001; González et al., 2009). La cual, se origina principalmente en un 39% en los últimos lechones nacidos (Mota-Rojas et al., 2007); sin embargo, la rotura del cordón umbilical no solo puede darse por efecto del orden al nacimiento, sino también por efecto de un peso bajo en el recién nacido (Mota-Rojas et al., 2007; González et al., 2009; Holland, 2014).

 
 

 

De igual manera, se estima que aproximadamente el 50% de la mortalidad pre-destete que ocurre durante los 3 primeros días de vida (Panzardia et al., 2013), se origina principalmente por qué la adaptación a la vida extrauterina es un reto considerable para el lechón (Baxter et al., 2008). Durante la gestación, el feto se encuentra a una temperatura uterina que oscila entre 38 a 40°C y al nacer experimenta un cambio drástico en su entorno al exponerse a una temperatura ambiente que oscila entre 20 a 22°C, induciendo estrés por frío (Berthon et al., 1993; Tuchscherer et al., 2000; Malmkvist et al., 2006). Por este hecho, es importante que el animal mantenga su temperatura durante las primeras horas de vida, sin embargo, se ha observado que la mayoría de neonatos pasan por un estado de hipotermia, la cual, contribuye significativamente a las causas de mortalidad por hambre (7%) y/o aplastamiento (5%). Así, el periodo perinatal de los cerdos es de suma importancia, ya que muchos problemas pueden detectarse, tales como, alteraciones fisiológicas, de termorregulación y/o comportamiento (Odehnalová et al., 2008; Trujillo et al., 2011). Es por ello, que el objetivo del presente artículo de revisión es abordar los principales factores que pueden afectar el bienestar de los lechones recién nacidos.


INTERVALO DE EXPULSIÓN


Numerosos estudios señalan que uno de los principales factores primarios asociados con el aumento de la tasa de muerte fetal parece ser intervalos prolongados de nacimiento (van Dijk et al., 2005).


Los lechones nacen en un intervalo promedio de 16 min., que puede variar de 12 hasta 18 minutos (Van djik et al., 2005; Olmos et al., 2008). Sin embargo, existen factores como el ambiente, la genética, número de parto, entre otros, que aumentan la duración del intervalo de expulsión (Figura 1). Por ejemplo, en cuanto al ambiente, se ha observado que aquellas cerdas que cuenta con el uso de cama de paja obtienen intervalos de expulsión de 16 ± 2 min (p = 0,05), mientras que aquellas cerdas sin ningún tipo de cama tienen un incremento en el intervalo de expulsión (25 ± 4 min) (Oliviera et al., 2008). Por otro lado, la genética juega un rol importante, puesto que aquellas cerdas criollas tienen intervalos significativamente más bajos (20 ± 1 min.), en comparación con cerdas de raza (23.78±1.09 min.) (Van djik et al., 2005). Asimismo, estudios señalan que cerdas de segundo a quinto parto tienen un incremento en la latencia del intervalo de expulsión, contrario a cerdas de sexto parto, las cuales tienen intervalos más cortos, posiblemente debido a que las contracciones uterinas son más largas, casi dos veces en cerdas de 2 a 5 parto en comparación con los otros grupos de paridad (Olmos et al., 2008). Aquellos lechones nacidos en intervalos mayores a 30 minutos o 1 hora pueden tener como consecuencia secundaria hipoxia y asfixia (Van Dijk et al., 2005; Guillemet et al., 2007; González et al., 2009; Vallet et al, 2011) mientras que intervalos mayores a una hora se asocian con mayores tasas de muerte fetal (Vallet et al., 2010). Varios estudios en cerdos muestran una asociación significativa entre la duración del parto y la tasa de mortinatos tipo II (animales que murieron durante el parto; generalmente su muerte no es de origen infeccioso y está vinculada a todos aquellos factores que conducen a asfixia (Mota-Rojas et al., 2002; 2005).


La asfixia vinculada a la tasa de mortinatos tipo II (animales que murieron durante el parto; generalmente su muerte no es de origen infeccioso y está vinculada a todos aquellos factores que conducen a asfixia) (Mota-Rojas  et al., 2002; 2005); resulta de una deficiencia de oxígeno o un exceso de bióxido de carbono que generalmente es causado por interrupción de la respiración y origina pérdida de la consciencia (Gilstrap et al., 1989). Este proceso puede ocurrir en la vida intrauterina, al momento del parto, o inmediatamente después de éste (Lacoius, 1987). Otro término comúnmente empleado en el proceso de asfixia es la hipoxia, la cual, se define como una baja concentración de oxígeno y puede producirse por causas que afecten a la madre, a la placenta y/o al cordón umbilical, o al propio feto, como: Deterioro en la oxigenación materna (enfermedades cardiopulmonares y anemia), insuficiente irrigación placentaria (hipotensión materna, anomalías en la contracción uterina), alteración en el intercambio de gases en la placenta (desprendimiento prematuro, placenta previa, insuficiencia placentaria), interrupción en la circulación umbilical (compresión o accidentes en el cordón) o incapacidad del feto para mantener una función cardiocirculatoria adecuada (anemia fetal, anomalías cardíacas, arritmias). Aproximadamente, 6% de los cerdos nacen muertos a causa de la hipoxia (Randall, 1972; van der Lende and van Rens, 2004) y/o un 14% de los lechones vivos tienen una menor vitalidad. Una falla en el mecanismo que regula la respiración del neonato produce hipoxia e inicialmente la respiración se torna rápida y profunda. Si este mecanismo compensatorio no es exitoso, el neonato experimentará apnea de 2 a 3 minutos (apnea primaria), presentando bradicardia y vasoconstricción en la piel, músculos, riñones e intestino y redistribuyendo el flujo sanguíneo al corazón, cerebro y pulmones en un intento por mantener la concentración de oxígeno en los órganos vitales. Posterior a la apnea primaria, el feto hace un esfuerzo por inspirar de forma irregular, coincidiendo con bradicardia y el descenso de la tensión sanguínea (van der Lende and van Rens, 2004). En general durante la asfixia los neonatos pasan por alteraciones bioquímicas, como hipoxemia [presión arterial de oxígeno (pO2) menor de 50 mm Hg], hipercapnia (pCO2 > de 50 mm Hg), acidosis metabólica secundaria (pH ≤ a 7.10 y HCO3 ≤ a 8 mmol/l) (Pérez, 2008).


El proceso de hipoxia interactúa con el bienestar del lechón y su desempeño postnatal, si el animal logra sobrevivir a este episodio tendrá secuelas graves que afecten su vitalidad (Bracci et al., 2001;Vallet et al.,2010). La hipoxia intermitente o prolongada in utero y durante el parto, debilita a los lechones y disminuye su capacidad de adaptación a la vida extrauterina. De hecho, los lechones que logran sobrevivir a la asfixia y que tienen niveles de lactato elevados mueren antes de las 3 semanas de edad (Herpin et al., 1996,2002;Vallet et al.,2011) y pueden diferir en su vigor aparente. Tales variaciones pueden contribuir a una amplia diferencia en el tiempo que tardan para mamar la teta y el inicio de la primer succión (Alonso et al., 2005; Mota-Rojas et al., 2005). Esto a su vez origina un menor consumo de calostro, un inadecuado estado de protección inmunológica y una disminución de la temperatura corporal  con su consecuente compromiso en la vitalidad neonatal (Mota et al.,2005;Malmkvist et al., 2006; Baxter et al., 2008). 

 

 

 

 

ORDEN AL NACIMIENTO


El orden de nacimiento es otro de los factores que altera la tasa de supervivencia y el bienestar del lechón recién nacido.Se ha observado que aquellos neonatos que nacen en el último tercio de la camada, tienden a sufrir un mayor grado de asfixia por el efecto acumulado de las contracciones sucesivas (Alonso et al., 2005; Mota-Rojas et al., 2012), reduciendo el oxígeno disponible en los que aún no han nacido e incrementando el riesgo de oclusión, daño y rotura del cordón umbilical (Mota-Rojas et al., 2005; Trujillo et al., 2007). La rotura del cordón umbilical interrumpe el flujo sanguíneo y la comunicación con la madre (Trujillo et al.,2007), durante los primeros 5 minutos de esta interrupción los fetos sufren anoxia (falta o disminución de oxígeno en las células, los órganos o la sangre)  por asfixia y daño cerebral irreversible,incrementando las muertes en el parto (Figura 2) (Orozco et al.,2010). Un cordón umbilical roto o dañado aumenta la posibilidad de que el lechón sea mortinato (Panzardi et al.,2013). Asimismo,la prevalencia de este tipo de cordones aumentan la presencia de meconio en la piel y en el tracto respiratorio. La presencia de meconio es un indicador de anoxia fetal en el cerdo ( Mota-Rojas et al., 2002). Cuando ocurre rotura del cordón umbilical dentro del útero,se produce asfixia y daño cerebral irreversible en el feto (Sprecher et al., 1975; Mota-Rojas et al.,2005; Panzardi et al., 2013). Por lo cual, existe una fuerte asociación entre la rotura prematura del cordón umbilical, el orden al nacimiento y la muerte fetal. De hecho, el 94% de los lechones nacidos muertos intraparto tienden a tener el cordón umbilical roto (Lay et al., 2002). Asimismo,la mayoría de los lechones que nacen con el cordón umbilical roto ocupan el décimo orden al nacimiento (26%), en comparación con los lechones que tienen un menor orden (19%); un cordón umbilical intacto asegura la supervivencia de los lechones hasta 3 días después del nacimiento (Panzardi et al.,2013).


Figura 2. Lechón nacido en el último tercio de la camada con presencia de meconio en piel. La tinción de meconio en piel es un indicador de rotura prematura del cordón umbilical. Ambos se han relacionado con hipoxia fetal durante el parto y con calificaciones de vitalidad bajas (5≤), las cuales se han asociado con un aumento en la latencia a conectar con la teta materna. Cualquier factor que impida o retrase esta función, puede reducir aún más la viabilidad neonatal, puesto que la latencia al primer contacto con la teta materna es un parámetro que refleja funciones neurológicas complejas en los lechones recién nacidos, debido a que el animal requiere integrar al menos las funciones olfativas, visuales y neuromusculares, las cuales son necesarias para una búsqueda bien orientada. Asimismo, estos neonatos están en mayor riesgo de morir en las primeras 24 horas de vida y/o durante el periodo predestete, por lo cual necesitan: atención inmediata en vías aéreas, calor, protección contra lesiones mecánicas y calostro.


Tinción de meconio severa (más del 40% de su cuerpo está teñido con meconio).


*Meconio= Líquido amarillo (Primer excremento de los recién nacidos, que es de color verdoso y consistencia viscosa, está compuesto de moco. Jugos biliares entre otros elementos (Mota-Rojas et al., 2005).


La morfología y alteraciones vasculares en el cordón umbilical son factores clave para la supervivencia neonatal. Lechones nacidos con lesiones del cordón umbilical tienen menos probabilidades de sobrevivir o tener un rendimiento postnatal normal (Mota-Rojas et al., 2005; Trujillo et al.,2007; Mota et al.,2012.) (Figura 2). Por lo tanto, es imprescindible evaluar los cordones umbilicales y prestar especial atención a la evidencia de  rotura o hemorragia, ya que todas estas lesiones están claramente asociadas con el bienestar del lechón recién nacido y con el orden al nacimiento (Mota-Rojas et al., 2002, 2008).


Aunado a ello, el orden del nacimiento no solo se asocia con la rotura del cordón umbilical y con la asfixia e hipoxia, sino también, tiene un efecto en el consumo de calostro, ya que aquellos lechones que nacen primero consumen calostro de las tetas anteriores de la madre, las cuales, son las más productividas, en oposición los lechones que nacen en el último tercio de la camada tienen un consumo menor (Bianchi et al., 2010; Quesnel et al., 2012), debido a que aquellos lechones que nacieron al último tienden a competir por la teta de la madre con sus compañeros de camada.


Lechones que han consumido calostro son a menudo más vigorosos y robustos, pueden alejarse de la cerda más rápidamente o simplemente pasan menos tiempo cerca de la cerda fuera del tiempo de la lactancia porque no tienen hambre (Weary et al., 1998; Andersen et al., 2011). Por otra parte, en contraste aquellos neonatos con mayor orden de nacimiento, tienen menor peso individual; en promedio las cerdas tienen camadas de 12 lechones, sin embargo cuando el tamaño de la cama aumenta, existe una reducción de casi 20 gramos en el peso de los neonatos que tienen un orden mayor o igual a 12; asi mismo, este tipo de neonatos son débiles y menos activos (Santos et al., 2015).


Aunque el orden de nacimiento no puede modificarse, sabiendo que la muerte fetal y la baja vitalidad aumentan en los lechones nacidos hacia el final del parto, la asistencia puede intensificarse principalmente desde el décimo lechón hacia adelante, de modo que las pérdidas se reduzcan (Panzardi et al., 2013).


PESO AL NACIMIENTO


Otro factor importante de mortalidad en las granjas porcícolas en los últimos años, es la variabilidad del peso al nacimiento, la cual se ha incrementado a consecuencia de la selección para una mayor prolificidad de las hembras y ha ocasionado un déficit de crecimiento en el neonato durante el periodo de lactación .Los lechones mas afectados son aquellos que nace con un bajo peso (inferior a 1 Kg), puesto que tienen mayor probalidad de morir antes de ser destetados (Mainau et al., 2015). Sin embargo, la variabilidad del peso al nacimiento no solo se relaciona con el genotipo (Quiniou et al., 2002), sino también depende de varios factores como: el tamaño de la camada (Leenhouwers et al., 1999); el desarrollo folicular (Egerszegi et al., 2001), la paridad (Quiniou et al., 2002) y el tamaño de la placenta (Škorjanc et al., 2007), entre otros factores. Durante las primeras 48 horas el peso se ha asociado con una mayor tasa de mortalidad,mayores problemas de adaptación a la vida extrauterina y con un bajo crecimiento postnatal (Milligan et al., 2002, Quiniou et al., 2002; Huygelen et al.,2012;Furtado et al., 2012; Panzardi et al., 2013). Además, la distribución del peso al nacer dentro de la camada (peso promedio y variabilidad dentro de la camada) es importante para la productividad general de la cerda.


La variabilidad en el peso del neonato ocasiona una mayor mortalidad pre-destete (Quiniou et al., 2002; Ferrari et al., 2014),debido a que existe una gran diferencia entre los lechones con bajo peso (menor a 850 gramos) y los mas pesados (mayor a un 1 kg.) (Milligan et al., 2002, Quiniou et al., 2002, Furtado et al., 2012; Panzardi et al., 2013). Principalmente, se ecuentra una alta mortalidad en lechones con bajo peso al nacimiento, lo cual, resalta la importancia de un mayor peso al nacer para la supervivencia y el bienestar de los recién nacidos. Los lechones con bajo peso tienen mayores probabilidades de morir, ya que se encuentran comprometidos fisiológicamente en términos de reservas de energía y susceptibilidad al frío; al tener almacenes de grasas corporales bajas (es decir, 1.5 a 2.5%) (Škorjanc et al., 2007); asimismo,el glucógeno hepático de la etapa fetal es el sustrato primario para la oxidación inmediatamente después de su nacimiento, hasta que la ingesta de calostro y leche asegure un suministro adecuado de nutrientes para la oxidación. El suministro insuficiente de energía a partir de glucógeno degradado o calostro ingerido y leche es probablemente la principal causa de muerte antes del destete en neonatos con bajo peso (Pettigrew, 1981; Theil et al., 2011). De igual manera, esto hace que sean animales más débiles (Lay et al.,2002; Caggiano, 2012) y que se encuentren en mayor desventaja a la hora de competir por las mamas más productivas con el resto de la camada, por consiguiente, ingieren menor calostro y leche (Le Dividich et al., 2005).


El calostro proporciona energía necesaria para la regulación y el crecimiento de la temperatura corporal (Herpin et al., 2002, Le Dividich et al., 2005) (Cuadro 1) , además de factores de crecimiento que estimulan el crecimiento intestinal y la maduración (Xu et al., 2000). Debido a la placenta epiteliocorial, los lechones nacen sin inmunoglobulinas plasmáticas (Bland et al., 2003), por lo que una de las funciones más importantes del calostro es proporcionar inmunidad pasiva necesaria para proteger a los lechones (Rooke and Bland, 2002). Las inmunoglobulinas ayudan a esta protección, particularmente la inmunoglobulina G (IgG), que está disponible en grandes cantidades en el calostro durante las primeras 3 horas después del parto (Foisnet et al., 2010). De acuerdo con Devillers et al., (2011), la ingestión de 200 gramos de calostro proporciona inmunidad pasiva a los lechones, reduciendo riesgo de muerte antes del destete y ofreciéndoles un ligero aumento de peso.Aunado a ello, Ferrari et al., (2014) informan que lechones con bajo peso al nacimiento tienen un consumo de 200 gramos en comparación con aquellos lechones de pesos altos; los cuales tienen un consumo de 250 gramos; esto puede deberse a que los recién nacidos con pesos ligeros son fisiológicamente inmaduros en su tracto intestinal (Tuchscherer et al., 2000; Pedersen et al.,2011); por lo cual, podrían tener también una capacidad limitada de ingesta de leche. Por otra parte, estos lechones muestran un menor potencial de crecimiento debido a un menor número de fibras musculares formadas prenatalmente (Gondret et al., 2006, Rehfeldt y Kuhn, 2006) , lo cual, se relaciona con una menor calidad de canal, ya que depositan más grasa y menos magro e incluso, una menor calidad de carne, comparadas con aquellos animales de la misma camada más pesados (Kuhn et al., 2002; Poore y  Fowden, 2004; Bee, 2004; Gondret et al., 2006; Rehfeldt y Kuhn, 2006; Rehfeldt et al., 2008). Asimismo,existe una diferencia de 26 gramos en la ingesta de calostro de lechones de cerdas multíparas, esto puede deberse a que cerdas primíparas producen menos leche (Beyer et al., 2007) y lechones más livianos, en constraste con lechones de hembras multíparas (Carney et al., 2013). Igualmente, los recién nacidos amamantados por cerdas multíparas muestran un mejor desempeño (Bierhals et al., 2012; Tran et al., 2012).

  

 

Cuadro 1. Contenido de grasa, proteína, lactosa, materia seca, energía e inmunoglobulinas en el calostro y en la leche materna. El calostro es considerado como el 'elixir de la vida' debido a la alta abundancia de diferentes componentes (macronutrientes, micronutrientes y moléculas bioactivas tales como inmunoglobulinas, factores de crecimiento y enzimas) importantes para la supervivencia del lechón recién nacido y el desarrollo adecuado del tracto gastrointestinal (Mei et al., 2006; Bjørnvad et al., 2007). El calostro de la cerda difiere de la leche madura en las concentraciones de macronutrientes e inmunoglobulinas. Sin embargo, aunque el período del calostro es muy corto, el contenido de muchos componentes del calostro cambia sustancial y rápidamente. Estas concentraciones cambian casi de hora en hora (Theil et al., 2014).


Por otra parte, se ha observado que el peso al nacer disminuye a medida que aumenta el tamaño de la camada  (Johnson et al., 1999, Roehe, 1999, Knol, 2001, Lund et al., 2002;Wolf et al.,2008). La variación del peso al nacer dentro de la camada está positivamente relacionada con la mortalidad previa al destete (Roehe y Kalm, 2000, Milligan et al., 2002).Igualmente, los lechones de bajo peso al nacer tienen menor peso al destete, menor tasa de crecimiento y necesitan más alimento entre el nacimiento y el sacrificio (Wolter y Ellis, 2001; Wolf et al., 2008).Por último, son animales de reacción más lenta en las primeras horas, por lo que el riesgo de ser aplastados por la cerda es mayor.


Los lechones con un peso al nacimiento superior a 1.5 kg. tienen una ganancia de peso, en las primeras 24 horas de vida, significativamente superior que aquellos con un peso inicial menor de 1.3 kg. (138 vs. 34 gramos; P<0,05), mientras que los lechones con un peso al nacimiento entre 1.3 y 1.5 kg. tienen un aumento de peso de 126 gramos. Las mayores ganancias de peso se producen en las primeras ocho horas de vida, en conjunto a las 24 horas de vida, únicamente el 40% de los lechones ganan peso en relación al nacimiento (English and Smith, 1981; Mendieta and López, 2003). Ademas, los recién nacidos con mayor peso son capaces de extraer más leche de las glándulas mamarias anteriores de cerdas lactantes y en consecuencia, crecen más rápido que los lechones más ligeros (Škorjanc et al., 2007), su supervivencia se puede ver comprometida debido a problemas durante el parto: distocia, asfixia (Caggiano, 2012). En partos distócicos la principal causa de muerte fetal en lechones es la hipoxia como consecuencia de la asfixia, la cual, se produce por el incremento en la duración del parto y en los intervalos de expulsión (González et al., 2009). Para mayores detalles consulta el libro; Peritatología y Ginecobstetricia Animal. Mota-Rojas et al. 2008. Editorial BM Editores. p 481.


TERMORREGULACIÓN


Se estima que aproximadamente el 50% de esta mortalidad ocurre durante los 3 primeros días de vida (Panzardia et al., 2013), principalmente porque la adaptación a la vida extrauterina es un reto considerable para el lechón neonatal (Baxter et al., 2008). Puesto que, durante la gestación el lechón se encuentra en una temperatura homeostática en el útero de la cerda que oscila entre 38 a 40°C y al nacer experimenta un cambio drástico en la naturaleza de su entorno al exponerse a una temperatura ambiente que fluctúa entre 20 a 22°C, induciendo a un estrés por frío (Berthon et al., 1993; Tuchscherer et al., 2000; Malmkvist et al., 2006), en el cual los neonatos reducen la producción total de calor, debido a su menor rendimiento y / o aumento de la capacidad de disipación de calor (por evaporación y la pérdida de calor sensible) para calentar (Ingram and Legge,1971). De igual manera, se estima que los neonatos pueden perder más de 2°C de su temperatura corporal desde el nacimiento hasta que realicen su primer contacto con la teta de la madre (Berthon et al., 1993; Tuchscherer et al., 2000; Malmkvist et al., 2006;Baxter et al.,2008). La presente pérdida de calor es debido a que el lechón nace con poca grasa súbcutanea (1 al 2%) y a que su pelo es poco denso y corto (apenas supone el 15% de su aislamiento), además de que tiene una piel muy fina; sin embargo, esta pérdida se debe en gran parte a la falta de tejido adiposo integral y a las bajas reservas de glucógeno (Herpin et al., 2002) con las que cuenta el neonato, lo que provoca una producción limitada de calor.


Las reservas de grasa corporal al nacimento son muy bajas (450 Kj/kg de peso vivo) y se encuentran en forma de fosfolípidos, lo que implica que la cantidad de grasa disponible como sustrato energético sea escasa, representando, tan solo el 10% de la producción de calor. Este bajo nivel de reservas en las grasas parece ser que es debido al escaso transporte de ácidos grasos de cadena larga y media a través de la placenta. Aunado a ello, las reservas de glucógeno en el momento del nacimiento oscilan entre 30-35 g/kg de peso vivo, estando casi en su totalidad localizadas en el hígado y en los músculos. Tras el nacimiento, el glucógeno es utilizado rápidamente por el metabolismo del lechón como fuente energética para producir calor, consumiéndose partes del glucógeno hepático y el 50% del muscular en las primeras 12 horas de vida; de igual forma, en este tiempo el 80% del glucógeno del que disponía el neonato ha desaparecido y las reservas corporales se han agotado.


Las escasas reservas energéticas ocasionan que el calostro juegue un papel fundamental en la termorregulación del lechón, en el sentido que a medida que aumenta la ingesta del mismo, aumenta la producción de calor y, por tanto, el animal es capaz de mantener constante su temperatura corporal. El calostro le proporciona al lechón el 60% de la energía requerida durante el primer día, debido a su composición (Cuadro 2). Esta función, junto con el aporte de inmunoglobulinas que proporcionan la inmunidad pasiva al lechón tras su absorción intactas antes de la maduración intestinal, constituyen las dos principales funciones del calostro.


Figura 3.
Entre los ajustes conductuales que utilizan los recién nacidos para reducir la pérdida de calor se encuentran las posturas corporales. El amontonamiento es una postura que los recién nacidos realizan, como defensa frente al frío para reducir la superficie corporal y reducir la disipación de calor por convección y radiación.


No obstante, a pesar de que lechón nace con bajas reservas de energía en el primer día, si se le provee de condiciones termoneutras en el ambiente, este conectará más rápido con la teta de la madre e incrementará sus reservas de glucógeno desde el primer día de edad, ayudandole a cubrir sus necesidades de mantenimiento (incluidas la termorregulación y la actividad física) y de crecimiento. En este sentido, el calostro estimula específicamente la síntesis de proteína muscular, que está restringida en su mayor parte al compartimento de proteína miofibrilar. Ello puede contribuir a la maduración del músculo esquelético pues éste contiene muy pocas miofibrillas al nacimiento (Xu, 2003). Además, este consumo le ayudará a tener una termoesbilidad en los primeros momentos de vida y a mantener cierta actividad física para establecer el vínculo materno-filial y realizar los primeros amamantamientos (Baxter et al., 2008).


La actividad física contribuye a la producción de calor del neonato tanto por el gasto de energía empleado en la contracción de las fibras musculares (aproximadamente el 75% de la energía se transforma en calor), como por los procesos de resíntesis de ATP asociados a la contracción muscular. Siendo la actividad física responsable del 30% de la producción de calor generada por el lechón durante el primer día. Durante este primer día el lechón dedica el 46% del tiempo a la activad física, de la cual, aproximadamente el 37% es consecuencia de los amontonamientos, entre sus congéneres de camada (Figura 3).La producción de calor consecuencia de la actividad física ha sido cuantificada en 0,159 kj/kg de peso vivo/minuto (Dividich et al.,2001).


Por otra parte, el lechón necesita hasta 48 h para recuperar la temperatura normal del cuerpo (Berthon et al., 1993; Malmkvist et al.,2006). La medición de la temperatura rectal 2 horas después del nacimiento es un fuerte indicador de termorregulación exitosa (Baxter et al.,2008), una temperatura rectal entre 38 y 39 ° C indica una homeostasis térmica en los lechones de hasta 24 horas de edad (Berthon et al, 1993; Herpin et al, 1994). Con el fin de aumentar la producción de calor, los lechones dependen de la termogénesis (temblor muscular), que exige valiosa energía (Berthon et al., 1993). Por lo cual, el alcance y la duración de la baja producción de calor  correlacionan negativamente las posibilidades de supervivencia (Tuchscherer et al., 2000), afectando principalmente a los lechones débiles y pequeños, ya que están en mayor riesgo de ser aplastados por la madre o morir de hambre (Baxter et al., 2008; Pedersen et al., 2011). Asimismo, la termorregulación está influenciada por distintos factores como: el peso al nacimiento (BW), tamaño de la camada, duración del parto, distocia, orden de nacimiento (BO), temperatura ambiental, estado nutricional, vitalidad, sexo, la madre y el comportamiento de los lechones (Lay et al., 2002).


Ante una situación de frío, el lechón reacciona mediante ajustes fisiológicos y etológicos (Figura 3), que le permiten hacer frente a esa situación; entre los primeros podemos citar: vasoconstricción, piloerección y disminución de la circulación periférica; y ajustes etológicos. Por otra parte, el secado de los neonatos al momento del nacimiento y el uso de ambientes climatizados, por sí solos pueden reducir la mortalidad de los lechones recién nacidos en un 6-8% (McGinnis et al., 1981; Christison et al., 1997; Andersen et al., 2009). Asimismo, ayuda que los neonatos conecten con la teta de la madre mas rápido y aumenten sus reservas.


Para mayores detalles en el tema, consulta el capítulo de “Bienestar del recién nacido” en el Libro Bienestar animal (Figura 4).

 

 

 

Figura 4. Portada del libro Bienestar animal. Tercera edición. Editorisl Elsevier, Barcelona España- 2016.


http://www.studentconsult.es/bookportal/bienestar-animal-vision/mota/9788491130260/500/6954.html


CONCLUSIONES


Indudablemente el incremento en el intervalo de expulsión, el orden al nacimiento, el peso al nacer y el proceso de termorregulación son de los principales factores que pueden afectar el bienestar de los lechones recién nacidos.


Periodos prolongados en el intervalo de expulsión, aumento en el orden al nacimiento asociado a rotura del cordón umbilical o a tinción de meconio en piel y la variabilidad del peso al nacimiento son factores que desencadenan como consecuencia secundaria asfixia e hipoxia. Ambos procesos interactúan de manera negativa con el bienestar del lechón y su desempeño postnatal, si el animal logra sobrevivir cursará por diferentes alteraciones bioquímicas y metabólicas, asimismo, será un neonato débil, presentará niveles de lactato más elevados y disminuirá su capacidad de adaptación a la vida extrauterina, aumentando la probabilidad de morir durante las 3 semanas de edad.


Tales variaciones pueden contribuir a una amplia diferencia en el tiempo que tardan para mamar la teta y el inicio de la primera succión. Esto a su vez, origina un menor consumo de calostro, un inadecuado estado de protección inmunológica y una disminución de la temperatura corporal, con su consecuente compromiso en la vitalidad neonatal. Estos factores previamente mencionados juegan un papel importante en las primeras 24 horas de vida del neonato y ayudan a que el lechón tenga una termoestabilidad dentro de las primeras 3 horas de vida.


Como se puede observar estos factores se encuentran asociados a un conjunto de interacciones complejas entre la madre, los lechones y el ambiente.


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Wolter, B. & Ellis, M. (2001). The effects of weaning weight and rate of growth immediately after weaning on subsequent pig growth performance and carcass characteristics. Canadian Journal of Animal Science, 81(3), 363-369.


Xu, R. (2003). Composition of porcine milk.: R.J. Xu and P.D. CranwelL, Editors. The neonatal pig: gastrointestinal physiology and nutrition. ED. Norttingham University Press, England. PP. 213–246.


Xu, R., Wang, F. and Zhang, S.(2000).Posnatal adaptation of the gastrointestinal tract in neonatal pigs: a posible role of milk-borne growth factors. Livestock Production Science 66 (2),95-107.

 

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Comentarios sobre este artículo

Diana Evelyn JimAcnez
Distrito Federal, México. | 5/3/17

Factores que afectan el bienestar del cerdo neonato.

El cerdo neonato cuenta con diferentes factores de los cuales depende la calidad y duración de su vida, cuidar todos estos factores de manera adecuada y crear procesos que simulen las condiciones ideales bajo las cuales debería de vivir un neonato o motiven la correcta adecuación de este al nuevo ambiente en el cual se va a desarrollar, debería de ser uno de los objetivos principales de los criadores de cerdos debido a que esto repercutirá directamente en la disminución de pérdidas económicas y en el aumento en la calidad de la carne producida. Es importante destacar que el cuidado debe ser para el total de la camada, solo prestando mayor atención a los cerdos nacidos del número 10 en adelante, los cuales son los más susceptibles a morir horas después de su nacimiento.

Estudiante de bienestar animal, Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Xochimilco, México.

Daniela Ortiz
Distrito Federal, México. | 5/3/17

Este artículo me parece de suma importancia pues hay distintos factores que pueden provocar los mortinatos de los neonatos, ya sea mortinato tipo I (muertos en el útero), mortinato tipo II (murieron durante el parto) o mortinato tipo III (expulsado vivo, pero murió poco tiempo después) provocados por el intervalo del tiempo de la expulsión, las roturas de los cordones o el orden en el que nacen, el peso pues entre más pequeños menos oportunidad para disputar la teta de mayor producción, hasta el tipo de camas de las cerdas. Otro aspecto que me pareció muy importante tener en cuenta es el consumo de calostro al nacer, pues como menciona el artículo es la transmisión de inmunidad pasiva (inmunoglobulinas, principalmente G) y éste ayuda a reducir la muerte porque le brinda energías al lechón.

Estudiante de Bienestar Animal UAM-X (México)

Edgar Quiroz
México, México. | 5/3/17

Los MVZs debemos ser los principales defensores y observadores del BA, en el caso de los embriones de cerdo estos son propensos de sufrir diversas afectaciones cuando se presentan partos distócicos las cuales se verán reflejadas en los neonatos. Es importante el entender las posibles causas de afectación en partos distócicos y saber cómo actuar ante estas posibles complicaciones mejorando al bienestar del neonato para un desarrollo óptimo.

Estudiante de Medicina Veterinaria y Zootecnia.
Universidad Autónoma Metropolitana, campus Xochimilco (Ciudad de México).
Asignatura: Bienestar animal/ Fauna silvestre.

Diana Ju�rez
Distrito Federal, México. | 5/3/17

La sobrevivencia de un neonato dependerá de varios factores como el orden al nacer, el peso, tiempo de amamantamiento y el proceso de termorregulación quienes son los últimos al nacer y con bajo peso tienen menos posibilidades de sobrevivir a comparación de quienes nacen primero, cómo MVZ se debe evitar la mortalidad en los lechones con prácticas como el masaje en la ubre para estimular la secreción de oxitocina en vez de administrárselo y perjudicar a los fetos restantes.

Estudiante de Bienestar Animal UAM-X (México)

ana karen islas
México, México. | 5/3/17

Estudiante de UAM Xochimilco. Módulo "Bienestar Animal" (México).

Existen diferentes tipos de causas y actividades humanas y de los propios cerdos que involucran una afectación al bienestar de este: desde el momento en el que un neonato va dar a luz; horas o días después del nacimiento son cruciales en la mortalidad del lechón, los cuales se ven afectados desde que están incluso en el vientre materno se estima que en las primeras 48 horas de vidas es el periodo más crítico para el neonato presentándose un 40 % de mortalidad.

Existen diferentes causas de muerte, en muchas ocasiones involucran al lechón o a la madre como asfixia, rotura de cordón umbilical el propio peso, la ganancia de la teta anterior y por ende la toma de calostro, de igual manera se observa el 50% de mortalidad en los primeros 3 días del pre destete; se pueden incluso presentar hipoxia, el tamaño de la población de las camadas, entre otros factores.

Por ello es que se necesita tener bien claro todos los momentos críticos a los que los lechones son sometidos para prevenir y poder actuar eficazmente y mantener su bienestar, disminuyendo las tasas de mortalidad.

ana karen islas
México, México. | 4/3/17

Estudiante de UAM Xochimilco. Módulo "Bienestar Animal" (México).

Existen diferentes tipos de causas y actividades humanas y de los propios cerdos que involucran una afectación al bienestar de este: desde el momento en el que un neonato va a dar a luz; horas o días después del nacimiento son cruciales en la mortalidad del lechón, los cuales se ven afectados desde que están incluso en el vientre materno se estima que en las primeras 48 horas de vida es el periodo más crítico para el neonato presentándose un 40% de mortalidad.

Existen diferentes causas de muerte, en muchas ocasiones involucran al lechón o a la madre como asfixia, rotura de cordón umbilical el propio peso, la ganancia de la teta anterior y por ende la toma de calostro, de igual manera se observa el 50% de mortalidad en los primeros 3 días del pre destete; se pueden incluso presentar hipoxia, el tamaño de la población de las camadas, entre otros factores.

Por ello es que se necesita tener bien claro todos los momentos críticos a los que los lechones son sometidos para prevenir y poder actuar eficazmente y mantener su bienestar, disminuyendo las tasas de mortalidad.

Jessica Paola  Jimenez
Distrito Federal, México. | 4/3/17

Estudiante de bienestar animal UAM- X México

Es muy interesante la ventaja que tienen los neonatos nacidos en el primer tercio de la cama que del último tercio, no solo por el hecho de que se alimentan primero y de las tetas con más producción de leche, sino que también el tiempo en que tardan al nacer, al ser los primeros tienen menos probabilidades de asfixia, hipoxia y de tinción de meconio.

Considero muy importante que en los sistemas de producción les den a los neonatos las condiciones adecuadas en las instalaciones para poder afrontar su ambiente destacando principalmente la temperatura ya que los neonatos no tienen la capacidad de controlar su termorregulación.

Moisés Gerardo  Cabrera
Distrito Federal, México. | 3/3/17

El parto es el primer factor estresante en la vida del cerdo y comprende diversos factores entre ellos se encuentran el orden del nacimiento, los intervalos de expulsión prolongados y el peso al nacer entre otros, estos factores afectan negativamente el consumo de calostro y esto repercute a su vez en la vitalidad del lechón por falta de inmunidad adquirida por de la madre. Es importante que el médico veterinario supervise los partos e intervenga en casos de obstrucción del canal pélvico o casos de atonía uterina y brindar estrategias para mejorar el bienestar del neonato y su supervivencia como proveer calostro de manera manual. Algunos de estos factores se pueden prevenir con niveles adecuados de bienestar en las cerdas gestantes.

Estudiante de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) - Xochimilco. Módulo de Bienestar Animal.

Jorge Fernando Llancari
Distrito Federal, México. | 2/3/17

Es necesario tratar de mantener el bienestar del neonato desde el parto, donde este puede ser afectado a consecuencia de un parto distócico, así como también la termorregulación al momento de nacer la disputa de la teta, entre otros aspectos. Es necesario conocer la fisiología del cerdo con el fin de que como MVZ sepamos cómo actuar o en qué momento intervenir con la finalidad de que los animales tengan un buen bienestar.

Estudiante de Medicina Veterinaria y Zootecnia UAM-X (México)

Ana Karen Jim�nez
Distrito Federal, México. | 2/3/17

Los factores que pueden influir en el bienestar del neonato, son diversos, sin embargo estos sirven para una mejor adaptación al nuevo ambiente al que serán expuestos, unos de estos factores es la temperatura, dentro del útero de la cerda la temperatura es diferente a la del exterior, y esto puede causar estrés por frío, otro puede ser el número de la camada, el peso tanto del neonato como de la cerda y la expulsión, pues si esta se prolonga, puede haber mayor mortalidad en el último tercio de la camada, también el calostro juega un papel importante, pues en él se encuentran proteínas que ayudaran a la inmunidad del neonato. Es importante considerar estos y otros factores para mejor el bienestar tanto del lechón como de la cerda y al mismo tiempo mejorar la producción.

Estudiante de Medicina Veterinaria y Zootecnia.
Universidad Autónoma Metropolitana. (México)
Unidad Xochimilco.
Módulo: Preservación del Bienestar animal / Manejo de Fauna silvestre.

giovanna barragan
México, México. | 1/3/17

La etapa de nacimiento es fundamental para la supervivencia en el cerdo recién nacido ya que los grandes cambios que sufre repercuten en su fisiología y su proceso de adaptación al nuevo ambiente, es fundamental reconocer los factores que impiden un desarrollo y supervivencia óptima del lechón para poder intervenir si es necesario y asegurar su vitalidad procurando su bienestar y mejoras en la producción. Los cambios de temperatura, el acercamiento a la madre, la lucha por la fidelidad de la teta y el consumo de calostro son solo algunos de los factores que podrían afectar el bienestar del lechón por lo que es importante conocer el comportamiento de este y proporcionar opciones que lo mejoren.

Giovanna Barragán Pascacio UAM Xochimilco.

Laura ceciia Aguirre
Distrito Federal, México. | 26/2/17

Son diversos los factores que influyen en alterar el bienestar del neonato como son: prolongación del tiempo de parto, camadas grandes, estrés que puede sufrir la madre, distocias, bajos pesos, rotura de cordón umbilical, poca capacidad para termo regularse los primeros días de vida etc. Estos repercuten creando un incremento en la tasa de mortinatos. Por ello se debe tomar en cuenta que se debe causar menor estrés en esta etapa a las madres y siempre monitorearlas para poder asistirlas en caso de que lo requieran y como MVZ cumplir con nuestra labor teniendo en cuenta artículos e investigaciones para guiarnos con base a ellos.

Estudiante MVZ UAM Xochimilco, Bienestar animal.

Cindy Daniela LA3pez
Distrito Federal, México. | 26/2/17

Son varios los factores que pueden afectar el bienestar del neonato, pero aun con tantas investigaciones y avances que se haga sobre el tema, siempre habrá un porcentaje de este tipo de factores, pero de los Médicos Veterinarios Zootecnistas depende si ese porcentaje sube o baja. Me parece un artículo muy completo para los que estamos iniciando en el amplio mundo de la producción ya que comenzamos a entender y relacionarnos con problemas que se pueden ver a diario en un sistema de producción.

Estudiante de Medicina Veterinaria y Zootecnia. UAM Xochimilco. (México).

Fernanda Lozada
Morelos, México. | 26/2/17

Existen factores que afectan al neonato desde el preciso momento en que nace como el peso, su termorregulación y el tipo de expulsión. En el caso de muerte por intervalos de tiempos se demostró que aquellas cerdas con una cama de paja son capaces de expulsar a los neonatos en un tiempo más corto a comparación de otras. Por ello es importante conocer las necesidades para un parto correcto y contribuir al bienestar de cada neonato.

Estudiante de Medicina Veterinaria y Zootecnia, Universidad Autónoma Metropolitana - Unidad Xochimilco (México), Modulo: Bienestar animal.

Belen Alavez
Distrito Federal, México. | 26/2/17

La primera situación estresante que enfrenta el feto es la de sobrevivir. El nacimiento trae consigo muchos factores que comprometen la vida del feto, y que traerá consecuencias para toda su vida. Otro de los factores al que se enfrenta el cerdo neonato es la termorregulación, ya que tardan 48 horas para adaptarse a la vida extrauterina. La salud de la madre es otro aspecto importante a considerar. En resumen hay que conocer la fisiología de los cerdos para poder asistir un parto de la mejor manera e incluso prevenir varios de los problemas comunes desde el manejo de la madre, por ejemplo: el masajeo de las ubres para estimular la producción de oxitocina.

Estudiante de Bienestar Animal UAM-X México

diana cruz
México, México. | 26/2/17

Hay diversos factores que asocian a interacciones complejas entre madre - lechón y ambiente que afectan el bienestar de los lechones recién nacidos que pueden dar consecuencias secundarias como la asfixia o la hipoxia, pero si llegan a sobrevivir serán por pocos días y estarán débiles porque no podrán disputar una buena teta y así no consumirán el calostro necesario para su sobrevivencia.

Alejandra Solis
Distrito Federal, México. | 25/2/17

La expulsión del neonato está regulada por diferentes factores como: el orden de nacimiento, el peso al nacer y la termorregulación, si estos factores se presentan se puede ver afectado el bienestar de los lechones. Es necesario prestar atención a estos acontecimientos a la hora del parto pues de ellos depende la supervivencia de los lechones.

Estudiante de Bienestar Animal UAM-X (México)

Daniela Araceli Rodriguez
Distrito Federal, México. | 23/2/17

Hay diferentes factores que afectan el bienestar de los neonatos, como los intervalos en nacer, la termorregulación que va de la mano con el peso al nacer del neonato. Este artículo hace énfasis a la importancia que tiene el calostro durante sus primeras horas de vida ya que gracias a las igG que contiene ayuda a que el lechón se desarrolle de manera adecuada entre otros beneficios más como la termorregulación. El cuidar de las cerdas y los neonatos no solo proporciona bienestar sino también buena producción y productividad.

Estudiante de la asignatura de Bienestar Animal, UAM Xochimilco, México.

Daniela Araceli Rodriguez
Distrito Federal, México. | 23/2/17

Es importante como estudiantes de MVZ conocer este tipo de información para conocer información basada en estudios científicos y romper mitos, dando a conocer el dolor y el pobre bienestar que causa este tipo de prácticas. Conocer la biología de la especie y sobre todo conocer los mecanismos a nivel fisiológico nos ayudará a reducir este tipo de prácticas que aún se realizan en distintos lugares.

Estudiante de la asignatura de Bienestar Animal, UAM Xochimilco, México.

Jorge Andres Garcia
México, México. | 22/2/17

La cantidad de factores que afectan el bienestar del neonato son muchos, por lo que el consumo de calostro es vital para el neonato, el monitoreo de los partos debe ser continuo para intervenir de ser necesario, por ello es importante conocer estos factores que afectan el bienestar para así poder implementar estrategias para prevenirlas o disminuirlas.
Estudiante de Bienestar Animal. Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco (México).