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Cómo mejorar la eficiencia energética en los galpones de pollo

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5/3/11   |   Edgar O. Oviedo Rondón

Se necesita mantener registros de consumo de gas propano y eléctrico cada mes para verificar los beneficios de su programa de conservación de energía.

Los costos de la energía continúan incrementándose en todo el mundo. Bajo las condiciones actuales es más importante mejorar la eficiencia de utilización de energía en los galpones y en toda la granja.

El trabajo y las inversiones que se haga ahora van a tener retribuciones durante los próximos meses. Para evaluar los beneficios de sus inversiones y cambios en manejo, se necesita mantener registros de consumo de gas propano y eléctrico cada mes o usar las facturas como una referencia. Al comparar estos datos mensuales, se observará los beneficios de su programa de conservación de energía. A continuación se explicaran algunas ideas para economizar energía en granjas de pollos de engorde.

1. Planee un manejo estratégico para el periodo de la crianza.

En las granjas de pollo, la mayoría del gas o combustible es utilizado durante los primeros días de vida de las aves. Es posible hacer un plan para optimizar la utilización de gas propano, y mantener o inclusive mejorar el desempeño de las parvadas de pollo.

El apropiado precalentamiento de los galpones antes de recibir los pollitos permite obtener una temperatura promedio uniforme en la cama del galpón. Se recomienda alcanzar temperaturas de 32 o 33oC en la cama del área de recepción durante los primeros dos y máximo tres días de vida, dependiendo de la calidad del pollito. Posteriormente es necesario reducir las temperaturas de las criadoras o radiadores de calor diariamente para mantener el confort de las aves.

Durante todo el periodo de crianza es importante mantener una buena ventilación. La uniformidad de la temperatura durante cada día y la reducción gradual en la medida que las aves crecen son muy importantes para obtener buenos resultados de desempeño del lote de pollos y reducir consumo de energía. Cuando se reduce adecuadamente la temperatura ambiente es posible simultáneamente obtener mejor ventilación sin perder calor y consecuentemente economizar energía. Resultados de investigación indican que las aves de crecimiento rápido producen suficiente calor metabólico por la mayor cantidad de alimento que consumen, exigiendo que la temperatura ambiente del galpón sea menor, que para aquellas parvadas de crecimiento lento y de poco consumo de alimento. Estos resultados de campo indican que es posible mejorar pesos finales promedio entre 30 y 100 gramos por ave, mantener la conversión alimenticia o mejorarla hasta en 4 puntos y al mismo tiempo reducir el consumo de gas entre 20 y 40%.

Para obtener temperaturas uniformes y que consigan dar comodidad a las aves se usan las criadoras. Existen diferentes tipos de criadoras y cada una tiene diferentes eficiencias para proporcionar calor en las superficies o el aire del galpón. Las criadoras infrarrojas son más eficientes para calentar la superficie de la cama que las criadoras radiantes. Los radiadores de pared ayudan a mantener una mejor temperatura del aire, pero tienen poca eficiencia para calentar la cama. Una criadora convencional dirige 40% del calor producido al piso y 60% al aire. Los radiadores de pared generalmente tienen un desempeño reverso al de las criadoras radiantes. Una criadora infrarroja proyecta aproximadamente 90% del calor al piso y solo 10% al aire. Las criadoras infrarrojas de tubo alcanzan todavía mejor eficiencia y uniformidad para calentar la superficie del galpón.

Durante los primeros días de vida de las aves es más importante la temperatura de la cama

Se recomienda tener una temperatura uniforme en la cama de 33oC en promedio al primer día y reducirla gradualmente hasta 27oC al día séptimo. Al conseguir el pre-calentamiento de la cama para la recepción de los pollitos, también es posible mantener una buena temperatura del aire. En las semanas posteriores mantener una buena temperatura del aire y evitar corrientes frías es más crítico que el mantener la temperatura de la cama. Las plumas que comienzan a desarrollarse permiten un buen aislamiento al piso, pero no lo suficiente para evitar el frío producido por corrientes de aire con temperaturas sub-optimas.

Conocer la temperatura corporal del ave es más importante que las observaciones de comportamiento para estimar una buena temperatura. Las aves naturalmente tienden a crear grupos y los cambios de luz o de contacto con los humanos, entre otros factores, incrementa estos comportamientos de agrupamiento. La temperatura corporal promedio del ave a la recepción debe ser de 40 a 40.5oC máximo y aproximadamente para el quinto día de vida la temperatura corporal puede alcanzar los 41oC. Es probable que el día de la recepción se necesite incrementar por algunas horas la temperatura del galpón para que las aves obtengan el promedio de 40oC en temperatura corporal. No es tan fácil mantener el confort térmico para todas las aves en una parvada comercial de pollos, pues el lote que recibimos puede provenir de diferentes lotes de reproductoras, y tamaños de huevo. Nuestros trabajos de investigación nos indican que frecuentemente una buena proporción de las aves del lote de pollos pueden estar en estrés térmico, 42oC o más de temperatura corporal, durante los primeros días de vida. Esto afecta el crecimiento y la utilización del alimento mientras se desperdicia la energía. Evite que esto suceda, con la simple utilización de un termómetro pediátrico, para conocer las temperaturas promedio del lote. Una muestra de 15 aves en diferentes partes del galpón es suficiente para obtener un buen promedio. Una buena recepción y óptimo manejo durante la primera semana permiten economizar gas.

2. Implemente un buen programa de mantenimiento de las criadoras

Mantenga los orificios de los quemadores limpios. Las criadoras cubiertas de hollín queman más gas, producen más monóxido de carbono toxico para aves y humanos, y reflejan menos calor. Utilice agujas del tamaño apropiado para escariar los orificios de los quemadores de la criadora. Evite alterar el tamaño de estos orificios para evitar desperdicio de combustible. Ajuste los encendedores piloto en los radiadores de calor de acuerdo a las indicaciones de los fabricantes y apáguelos cuando no son necesarios.

3. Revise los reguladores, la presión de las líneas y los escapes de gas

La presión inadecuada del gas puede causar ineficiencias en las criadoras. Por seguridad, no haga ajustes en los reguladores de los tanques de gas, para reparaciones y ajustes llame al proveedor de gas y nunca evalúe las fugas de gas con una llama encendida.

4. Haga mantenimiento frecuente de los controladores electrónicos

La mayoría de los galpones para pollos modernos son controlados electrónicamente. Los temporizadores, sensores electrónicos y termostatos pierden precisión con el tiempo, el polvo y la humedad característicos de los galpones. Limpie, pruebe y recalibre estos equipos para estar seguro de que las condiciones que usted programe realmente se mantengan durante todo el día.

5. Mantenga el calor de los galpones y evite entradas incontroladas de aire

La mayoría de la eficiencia energética se pierde durante el invierno o las noches frías por entradas incontroladas de aire en el galpón debido a grietas en las paredes u orificios en las cortinas. Selle con masilla o espuma de poliuretano estas gritas. Repare todos los boquetes en las cortinas y elimine las aberturas entre las cortinas y las paredes del galpón. Cubra y selle todos los ventiladores o aberturas del galpón que no se utilizan. Los ingenieros dicen que cada grieta de solo 0.3 centímetros en un galpón con ventilación por túnel de 150 metros trae tanto aire externo como 1 m2 de cortina o 0.7 metros de superficie abierta cuando los ventiladores están trabajando. Estas aberturas no deseadas pueden reducir drásticamente la eficiencia energética con bajas temperaturas, como también reducir la eficiencia de enfriamiento en un galpón de túnel en condiciones de calor extremo.

6. Mejore el aislamiento térmico de acuerdo a sus condiciones climáticas

Los galpones de paredes sólidas son más eficientes energéticamente que los galpones abiertos con cortinas. Esto es válido en regiones templadas, subtropicales o tropicales. Los galpones de túnel de pared sólida logran mantener la temperatura óptima para el mejor confort de las aves con menor gasto de energía que los galpones de paredes abiertas. Sin embargo, cuando estos galpones no están disponibles, se puede mejorar el aislamiento térmico especialmente en las áreas de recepción. Existen nuevos materiales disponibles para reemplazar o fortalecer las cortinas y mejorar el aislamiento. Repare y reemplace el aislamiento en el techo, las paredes y cortinas dañadas o destruidas por roedores e insectos. Tenga en cuenta que la eficiencia de aislamiento o resistencia térmica mínima (valor R) de la mayoría de los materiales disminuye drásticamente cuando estos se humedecen. Instale barreras de vapor dentro de la cámara de crianza para evitar el aumento de la humedad. Al mejorar el aislamiento recuerde obtener un R-19 en el techo y R-8 en las paredes laterales como mínimo.

7. Evite los goteos y escapes de agua para ahorrar energía

Los goteos en bebederos y escapes de las líneas de agua deben ser reparadas rápidamente para evitar cama húmeda. La cama húmeda en el galpón aumenta la necesidad de calor y trabajo de los ventiladores para evaporar y remover la humedad. Para evitar mayores gastos de energía eléctrica y pérdida de calor, se requiere hacer aumentos oportunos en la ventilación que reduzcan la humedad relativa interna e impidan la condensación del vapor de agua del aire con humedecimiento de la cama. Estos aumentos en tasas de ventilación deben hacerse durante las horas más cálidas del día.

8. Evite la estratificación de la temperatura utilizando ventiladores de techo

El aire caliente tiende ir al techo y el aire frío hacia el piso. Los ventiladores de techo ayudan a circular el aire de manera vertical y mantener temperaturas uniformes para conseguir el confort térmico de las aves. Esto reducirá la cantidad de gas necesario para garantizar temperaturas óptimas.

9. Reemplace las bombillas incandescentes por otras alternativas más eficientes

Las lámparas o bombillas fluorescentes, bombillas de cátodo frío, bombillas de vapor de sodio y las bombillas LED usan menos energía, duran más y hasta pueden ayudar a obtener mejores condiciones de luz para las aves que las bombillas incandescentes. Un bombillo fluorescente de cátodo frío de 5 vatios produce tanta luz como una bombilla incandescente de 40 vatios y dura 8 a 10 veces más. Todos los nuevos tipos de bombillas ofrecen la posibilidad de reducir la intensidad de luz. Los reflectores de luz que se pueden adaptar a la mayoría de estas bombillas pueden doblar la cantidad de luz que llegue a las aves y reducir los costos de iluminación.

10. Actualice los galpones

Nuevos equipos o conductos de ventilación están disponibles para utilizar el calor acumulado en el ático o sobretecho de los galpones durante el periodo de crianza. De esta manera se disminuye el uso de gas, reduce la humedad, la producción de CO2 e inclusive de amoníaco y se mejora la calidad de la cama. Al reemplazar los ventiladores tenga en cuenta utilizar aquellos con mayor eficiencia y con persianas de aislamiento para evitar entrada de aire frío. Si necesita cambiar criadoras, piense en evaluar las criadoras radiantes de tubo.

Finalmente piense en producir energía en la granja para usted y la comunidad. Ya existen granjas produciendo energía eléctrica y calor con paneles solares y utilizando combustión de la misma cama utilizada en lotes anteriores.



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