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Levante de reproductoras pesadas

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13/2/10   |   Juan José Garay Portilla

Introducción

La importancia de maximizar la producción de pollitos en las líneas genéticas de reproductoras pesadas está cobrando cada vez mayor importancia económica en la industria avícola. Este rendimiento en la producción de pollitos está influenciado directamente por el número de huevos incubables por gallina alojada, la fertilidad y el nacimiento de huevos fértiles.

Los esfuerzos puestos en el manejo de las reproductoras durante la etapa de levante; principalmente, y en la etapa de producción adquieren vital importancia actualmente.
Alguna vez he mencionado que en todo proceso el mayor enemigo que tenemos es la variación. Y la crianza de reproductoras pesadas no se salva de este enemigo.

Justamente, para un mayor rendimiento de pollitos por gallina, debemos reducir esta variación en los pesos y conformación de las pollas durante la etapa de crianza, para que la respuesta de ellas a los estímulos de luz al inicio de la etapa de producción de huevos sea máxima. De igual manera, gallos con pesos y conformación uniformes ayudan a obtener índices altos de fertilidad al inicio de la producción y sostenibles durante el resto de la etapa de producción.

En la planta de incubación, condiciones estables de temperatura, humedad, presión de aire en las salas de incubación, nacimiento y demás ambientes; el manejo adecuado del huevo fértil (embrión) desde su puesta en la granja, durante su almacenamiento, incubación y nacimiento y el mantenimiento oportuno de las incubadoras, nacedoras y demás equipos de la planta permitirán maximizar los nacimientos de huevos fértiles.

¿Qué trataremos en esta oportunidad?

En esta oportunidad me centraré en proporcionar información de utilidad para maximizar el rendimiento de nuestras reproductoras en una serie de artículos. Trataré temas sobre el manejo de las reproductoras en levante y producción, de igual forma me ocuparé del macho reproductor y finalmente revisaremos algunos puntos importantes que deben tenerse presente en nuestras plantas de incubación.

Iniciaremos esta serie de artículos con el manejo de la reproductora durante las primeras cuatro semanas de edad, etapa muy crítica de gran influencia sobre el desempeño futuro de la reproductora.

La reproductora en levante

Durante esta etapa, el control de la curva de peso corporal, una buena distribución del alimento, la uniformidad de la carcasa y del peso corporal, la condición de las hembras al momento de la foto estimulación, las clasificaciones, el espacio de comedero creciente, la formulación del alimento y el aporte nutricional (EM e PC) son los puntos críticos más importantes.

Al final del levante debemos haber logrado una adecuada curva de crecimiento con pesos corporales y conformación de pechuga uniformes, caso contario vamos a tener lotes con producciones pobres.

Las primeras cuatro semanas de edad

Es esta etapa, la recepción de las pollitas es de suma importancia y va influenciar sobre la uniformidad temprana de los lotes en general. Aspectos importantes en esta etapa son la disponibilidad del alimento, el agua, la ventilación, la renovación del aire, la humedad relativa, la temperatura del piso y la iluminación.

La temperatura del piso se hace crítica durante las 3 primeras semanas de vida. Se recomienda calentar el galpón mínimo 12 horas antes de la llegada de las pollitas. En zonas o épocas frías, va ser necesario prender la calefacción 24 horas antes. El objetivo es lograr una temperatura de la cama de 31-32 °C al inicio. Lotes recibidos con sistemas de calefacción deficientes presentarán una baja uniformidad a partir de la 2da semana de edad.

Una adecuada temperatura (ver Tabla N°1) permitirá que las pollitas se distribuyan uniformemente en la zona de recepción comiendo y bebiendo agua en lugar de buscar abrigo, lo que causa que algunas aves dejen de comer, beber agua y se deshidraten.

El área destinada a la recepción de los pollitos debe ir ampliándose gradualmente. Este punto es muy importante cuando se reciben las pollitas en varios círculos de crianza para evitar que se deshidraten por excesivo calor.

Por ello es importante contar con criadoras adecuadamente reguladas. Cuando se usan calefactores de aire para recibir las pollitas en un sector determinado del galpón, es más difícil precalentar el suelo a la temperatura apropiada.

Tabla 1: Temperaturas de piso recomendadas durante las primeras 4 semanas de vida de la reproductora.



Cuando se usa este tipo de sistema de calefacción, la zona de recepción debe precalentarse 48 horas antes de la llegada de los pollitos, con el fin de conseguir la temperatura correcta de la cama.

En este caso también se requiere especial cuidado cuando se usan vallas o cercos, con el fin de que la altura de los mismos no restrinja la circulación de aire y la temperatura. La distribución uniforme del alimento y el agua en los círculos de crianza o zona de recepción es muy importante. Se debe proporcionar espacio al comedero, lo suficiente para que todos los pollitos tengan acceso al alimento.

Durante los primeros 5-7 días de edad debemos colocar una bandeja de plástico por cada 100 pollitos. Evitar el llenado excesivo de las bandejas ya que se incrementará el desperdicio de pienso. El pienso de inicio debe tener una calidad física aceptable. Una práctica frecuente es cubrir con papel el 100% de la cama en la zona de cría (ver Figuras N° 1 y 2). Nunca cubrir menos del 25% de la misma.

Figura 1: Ejemplo de una adecuada distribucion de comederos y bebederos para la recepcion de pollitas de un día de edad.



Figura 2: Detalle de la colocación de papel en la zona de recepcion para facilitar el acceso al alimento a las pollitas durante los primeros 3 días de edad.



Tabla Nº 2: Bumero de reproductoras recomendado para comederos de aluminio con rejilla de acuerdo a su edad.



Además de los bebederos tipo campana que están instalados, es recomendable el uso de bebederos adicionales durante el periodo de cría (los conocidos tongos), incluso cuando se usan bebederos de tetina (ver Figura N° 1).

Estos bebederos de 4 litros de capacidad, por lo general se deben colocar a razón de 1 por cada 100 pollitos durante los primeros 3-7 días de edad. Estos bebederos deben rellenarse frecuentemente con agua fresca y limpiarlos regularmente para prevenir que se acumulen bacterias y suciedad. La ventilación mínima es crucial en esta etapa.
Buscamos remover gases tóxicos y proveer aire fresco (oxígeno) sin provocar sensación térmica.

Las corrientes de aire deben evitarse. La humedad relativa (HR) es importante para la salud del pollito, ya que incide en el desarrollo de su capacidad termorreguladora.

Durante los primeros tres días, la humedad relativa debe ser aproximadamente del 60-70%. Si la humedad relativa es < 50%, los pollitos empezarán a deshidratarse y su rendimiento se verá seriamente afectado. Las temperaturas de bulbo seco requeridas para lograr los objetivos de temperaturas aparentes dependerán de los niveles de humedad relativa que se registren en el galpón (ver Tabla N° 3).

Tabla Nº 3: Temperaturas de bulbo seco requeridas para lograr los objetivos de temperaturas aparentes equivalentes a niveles variables de humedad relativa.



Es fundamental tener la intensidad de luz correcta y uniforme en toda la zona de crianza para que las aves ubiquen donde tienen que comer y beber. Durante los primeros 3 - 7 días de edad, se recomienda proporcionarles 23 horas de luz al día
con una intensidad mínima de 20 lux.

Para la segunda semana se debe proporcionar 18 horas de luz, seguida de una semana de 13 horas de luz. A partir de la cuarta semana se proporcionará 8 horas de luz mínimo.

Los períodos de luz más largos permiten que los pollitos amplíen su horario de alimentación, lo que contribuye a lograr los objetivos recomendados de peso corporal inicial.

No conviene mantener esta práctica después de los 15 días de edad. Otra forma de mejorar el peso corporal inicial es aumentar el período de suministro de pienso de arranque. Estos métodos sólo deben ponerse en práctica después de una cuidadosa evaluación de los pesos corporales iniciales (a los 7 días de edad) que una granja en cuestión haya registrado históricamente.

En cuanto a densidad de crianza, en la Tabla N°4 podrán observar las recomendaciones para toda la etapa de levante. Desde el primer día de edad hasta el final del levante el objetivo es proporcionar el espacio suficiente para un desarrollo adecuado de las aves así como mantener una buena calidad de cama.

Cuadro 4: Recomendaciones de espacio para reproductoras pesadas durante la etapa de levante.



La uniformidad

Durante las primeras cuatro semanas de vida de los pollitos nuestro objetivo es lograr un adecuado desarrollo del esqueleto, sistema inmune, sistema cardiovascular, emplume y apetito.

Desde temprana edad se hace necesario lograr en las aves pesos corporales y carcasas uniformes para tener respuestas también uniformes al momento de la foto estimulación, al final de levante. Asimismo, es importante seguir el patrón de crecimiento recomendado (forma de la curva de pesos).

Es por ello que se recomienda realizar la primera clasificación o grading por peso a los 7 días de edad. ¿Por qué? Porque recibimos aves de diferentes tamaños. Se observa diferente voracidad en el consumo del alimento: las livianas pueden tardar hasta 2 horas más para consumir la ración. Debemos recuperar rápidamente las aves más livianas y evitar que las más grandes sigan creciendo descontroladamente.

Para esta clasificación debemos utilizar balanzas digitales con una aproximación de 1 gramo. Estas deberán emplearse inclusive para el muestreo de pesos hasta la tercera semana de edad. A la cuarta semana de edad se debe realizar una segunda clasificación al 100% por peso. Para esta edad y de allí en adelante, balanzas con aproximación de 10 - 20 gramos serán suficientes.

Una recomendación importante para poder trabajar la uniformidad desde temprana edad (7 días), es contar con círculos de crianza suficientes para cuando se hagan las clasificaciones. Ello nos permitirá formar las diferentes categorías de peso con la finalidad de ir controlando el crecimiento de las aves.

El uso de mallas de nylon es de mucha ayuda. El número de aves por cada categoría de peso no debe ser mayor de 1000. Mientras menor es el número de aves, es mejor para manejar la uniformidad.

Por ello a veces se subdividen algunas categorías de peso con la finalidad de ser más precisos en el control del crecimiento de las aves. Al final de la cuarta semana de edad, además de lograr los pesos corporales en forma uniforme, es también necesario lograr una buena uniformidad en la composición de la carcasa, principalmente la forma de la pechuga. A esta edad nuestro objetivo es lograr una pechuga N° 5 (ver Figura N° 3).

Figura Nº 3: Conformacion dela pechiga Nº05 esperada para las 4 semanas de edad.



Recuerden que a una mayor uniformidad de pesos corporales vamos a tener también una mayor uniformidad de carcasa. Antiguamente era sólo necesario lograr pesos corporales para iniciar la foto - estimulación.

En la actualidad, es necesario lograr la conformación deseada al final del levante para foto - estimular.

Lotes con conformación pobre al final del levante seguirán creciendo después de la foto - estimulación, y serán pobres en producción de huevos. En la Figura N° 4 podemos apreciar las formas de pechuga que debemos lograr durante diferentes edades de las aves. La forma de pechuga debe monitorearse con frecuencia.

Figura Nº 4: Forma de la pechuga para reproductoras pesadas de acuerdo a su edad.



Las primeras cuatro semanas de edad para las aves se caracteriza por un crecimiento acelerado. Por ello los incrementos de alimento semanales en esta etapa caracterizan por ser grandes. Es importante una distribución uniforme del alimento para lograr buenas uniformidades.

Conclusiones finales

Son críticas las condiciones de temperatura y humedad; la ventilación, la disponibilidad de alimento y agua; y la iluminación desde el primer día hasta el final de la cuarta semana de vida de las pollitas. La clasificación temprana (7 días de edad) va a contribuir significativamente a lograr pesos y carcasas uniformes al final de la cuarta semana de edad.

La medición de los pesos corporales requiere de balanzas con precisiones acorde a la edad de las aves. Cuando hablamos de uniformidad no sólo debemos orientarnos a los pesos corporales, sino también a la conformación.

Cuando hablamos de uniformidad no sólo debemos orientarnos a los pesos corporales, sino también a la conformación. Es importante lograr una buena estructura de soporte (esqueleto) al final de la cuarta semana de edad. Es importante lograr una buena estructura de soporte (esqueleto) al final de la cuarta semana de edad.

La forma de la curva de pesos es muy importante. Hasta la sexta semana de edad es tolerable tener pesos por encima del objetivo hasta en un máximo del 3%. Buscamos que el ave crezca. La forma o conformación de pechuga al final de la cuarta semana de edad debe ser la N° 5.

Revisión bibliográfica

1. Cobb Vantress. 2008. Guía de Manejo de Reproductoras. Ed. Septiembre 30, 2008.
2. Garay, Juan. 2009. Uniformidad: Clave de éxito para una óptima productividad en reproductoras pesadas. Actualidad Avipecuaria. Año 3, N° 15, 2009.
3. Hybro. 2005. Technical information on PG+ Breeders. Ed. 05/2005.
4. North, Mack O. y Bell, Donald D. 1990. Commercial Chicken Production Manual. 4ta. Edicion. Pag. 227 - 24, 371 - 406.
5. Semon, Ken. 2007. Manejo de la Polla. Mini Escuela en Nutrición y Manejo de Reproductoras. Cobb Caribe S.A. Nov., 2007.
6. Watts, Dave. 2008. Arranque del pollito reproductor. Tech Notes, Ross.



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